La iniciativa busca reforzar el manejo sanitario de los huertos mediante herramientas tecnológicas y alertas en tiempo real, con el fin de proteger la productividad local.
Con una masiva convocatoria que reunió a productores, asesores técnicos e investigadores, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) dio el vamos oficial al proyecto “Sistema de detección y alerta en tiempo real para el control preventivo y oportuno de las principales enfermedades fungosas de madera que afectan a los frutales de carozo”.
La iniciativa, financiada por el Fondo Regional de Productividad y Desarrollo (FRPD) de la Región de O’Higgins, busca transformarse en un aliado estratégico para la agricultura local, entregando herramientas avanzadas para enfrentar una de las mayores amenazas fitosanitarias del sector.
Soluciones tecnológicas frente a una amenaza silenciosa
El seminario de lanzamiento, realizado el pasado 12 de mayo en el Auditorio de INIA Rayentué, se centró en analizar y proponer soluciones tecnológicas ante los hongos Cytospora, Calosphaeria y Chondrostereum. Estos patógenos son los principales causantes de las enfermedades de la madera en los frutales de carozo, provocando severas pérdidas productivas en la región.
Durante el encuentro, destacados especialistas de la institución abordaron la problemática desde distintos enfoques:
- Daina Grinbergs (fitopatóloga de INIA Quilamapu) y Jaime Otárola (investigador de INIA Rayentué): Expusieron sobre el impacto económico de estas enfermedades y las estrategias actuales de detección temprana y manejo sanitario.
- Fabiola Altimira (investigadora de INIA La Platina y líder del proyecto): Presentó los lineamientos de la investigación y los impactos esperados en la producción frutícola regional.
Trabajo colaborativo y despliegue territorial
La directora del proyecto, Fabiola Altimira, valoró el alto interés y la activa participación de los asistentes, destacando que fue una jornada sumamente enriquecedora para productores ávidos de conocimiento técnico sobre el reconocimiento y control de estos hongos.
Asimismo, la investigadora señaló a prensa del INIA, sobre la importancia de la asociatividad pública y privada para el éxito de la iniciativa:
“Los coordinadores de PRODESAL de Nancagua, Placilla y Rengo cumplieron un rol fundamental en difundir esta actividad y poder traer el máximo número de beneficiarios. Además, me gustaría destacar la participación de ANASAC como asociado estratégico de este proyecto de investigación + desarrollo (I+D), que pretende disminuir la diseminación de una de las principales enfermedades que afectan a los carozos”.
Con este hito, INIA inicia un despliegue clave en la Región de O’Higgins, apostando por la innovación y la transferencia tecnológica en tiempo real para resguardar el patrimonio sanitario y económico de los productores de fruta de carozo.
El Maipo




