(Brasilia) Los elevados gastos declarados para las etapas iniciales de producción de la película Dark Horse, sobre la trayectoria política del expresidente Jair Bolsonaro, generan hoy interrogantes entre profesionales del sector audiovisual brasileño.
Un informe pericial contratado por la productora Go Up Entertainment, responsable del filme, estableció que el proyecto tuvo un presupuesto total de 13,39 millones de dólares, de los cuales el 72 por ciento se gastó en Estados Unidos.
Sin embargo, el principal cuestionamiento de productores consultados por el diario O Globo se refiere a los costos de la llamada “producción preliminar”, una etapa destinada a definir aspectos conceptuales y técnicos antes de la preproducción y las filmaciones.
De acuerdo con el informe pericial, esa fase demandó 2,68 millones de dólares, equivalentes al 20 por ciento del presupuesto total. Profesionales del sector señalaron que, en producciones de características similares, ese componente suele representar solo entre tres y cinco por ciento del gasto total.
La preproducción también registró un costo elevado, de 2,66 millones de dólares, con lo cual las dos etapas preliminares sumaron 5,34 millones de dólares, una cifra superior a los 3,73 millones destinados a la producción realizada en Brasil.
«Un costo de producción preliminar y preproducción más alto que la producción en Brasil no tiene sentido», afirmó uno de los expertos consultados por la publicación.
El reporte pericial señala que las dos primeras etapas fueron realizadas en Estados Unidos entre julio y agosto de 2025, mientras las filmaciones tuvieron lugar en ese país y en Brasil en octubre.
Durante las grabaciones en São Paulo participaron 11 actores estadounidenses, más de 800 extras y unos 350 profesionales.
Entre los gastos atribuidos a la producción brasileña figuran los honorarios del elenco internacional, salarios y viáticos del equipo, seguridad privada, pasajes aéreos y alimentación.
La documentación fue incorporada a una investigación confidencial de la Policía Civil de São Paulo, cuyos elementos serán compartidos con la Policía Federal por decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal Flávio Dino.
El caso adquirió relevancia política en mayo, cuando el sitio Intercept Brasil reveló mensajes del senador Flávio Bolsonaro en los que solicitaba recursos al empresario Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, para financiar la película.
Una de las líneas de investigación busca determinar si recursos aportados por Vorcaro, preso preventivamente desde marzo por su presunta participación en un esquema de fraudes, fueron utilizados para cubrir gastos del exdiputado Eduardo Bolsonaro durante su permanencia en Estados Unidos, donde reside desde febrero de 2025.
La situación también genera cuestionamientos sobre la experiencia de la productora, porque, según O Globo, Go Up Entertainment nunca ha estrenado una película en los cines brasileños.
El Maipo/PL




