La seguridad hídrica de Santiago abrió un nuevo foco de tensión con las zonas rurales tras el anuncio del proyecto “Retorno Maipo” impulsado por Aguas Andinas, iniciativa que busca bombear aguas tratadas hacia el río Maipo para reforzar el abastecimiento de la capital.
La propuesta ha generado preocupación en comunas como El Monte, Talagante, Melipilla y Curacaví, donde organizaciones de regantes y comunidades locales advierten posibles impactos sobre el equilibrio hídrico de la cuenca.
Desde la Asociación de Canales de Mallarauco, su gerente Raúl Vigneaux calificó la iniciativa como “desastrosa”, cuestionando que el caudal considerado no corresponde a excedentes, sino a recursos esenciales para la agricultura, los sistemas de Agua Potable Rural (APR) y los ecosistemas asociados.
En la misma línea, agrupaciones como la Junta de Vigilancia del Estero Puangue advierten que el proyecto podría disminuir significativamente la disponibilidad de agua en los valles, afectando tanto la producción agrícola como el empleo local y la biodiversidad, incluso en zonas cercanas a San Antonio.
La iniciativa contempla la construcción de una tubería de aproximadamente 40 kilómetros, lo que ha encendido las alertas en los territorios. Actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de diseño y aún no ingresa al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.
Frente a este escenario, dirigentes sociales y autoridades locales han comenzado a coordinar acciones para enfrentar la propuesta, exigiendo una mirada integral de la cuenca que permita resguardar el equilibrio ambiental sin comprometer el desarrollo de las comunidades aguas abajo.
El Maipo




