El tenis de mesa chileno vivió una jornada inolvidable al consagrarse campeón en las competencias por equipos femenino y masculino del Sudamericano, logrando un doble oro que ratifica el crecimiento de esta disciplina a nivel continental.
Las selecciones nacionales celebraron dos trabajadas victorias frente a Brasil, consolidando una generación de deportistas que continúa posicionando a Chile entre las principales potencias de la región.
Daniela Ortega lideró el título femenino
La final femenina tuvo como gran protagonista a Daniela Ortega, quien fue la figura del equipo al ganar sus dos compromisos individuales y asegurar el punto decisivo para el triunfo chileno por 3-1.
Ortega selló la victoria al imponerse a la brasileña Giulia Takahashi en un intenso encuentro que desató la emoción de todo el equipo nacional.
Antes, la chilena también había derrotado a Victoria Strassburger, mientras que Valentina Ríos aportó otro punto clave al superar a Laura Watanabe. Por su parte, Tania Zeng cayó ante Takahashi en uno de los duelos más exigentes de la serie.
“No me gusta jugar mucho de local porque siempre es una doble presión, pero nos juramentamos dejar todo en la cancha para obtener el título”, expresó Ortega tras la consagración.
El equipo masculino también se quedó con el oro
Horas después, el equipo masculino replicó la hazaña y derrotó por un contundente 3-0 a Brasil para quedarse con el título sudamericano.
La serie comenzó con una valiosa victoria de Nicolás Burgos frente a Guilherme Teodoro en un partido muy disputado que terminó inclinándose a favor del chileno.
Luego apareció Gustavo Gómez, quien mostró un gran nivel para vencer con claridad a Leonardo Izuka y ampliar la ventaja nacional.
“Estuve súper sólido y con mucha confianza. Nicolás lo había hecho muy bien y eso me dio el empuje”, señaló Gómez tras el encuentro.
El punto definitivo quedó en manos de Eusebio Vos, quien completó la tarea luego de haber sido una de las figuras en la semifinal ante Argentina.
Una generación que ilusiona
Los dos títulos obtenidos en el Parque Estadio Nacional confirman el excelente momento que atraviesa el tenis de mesa chileno, impulsado por una generación que ha conseguido importantes resultados a nivel sudamericano y panamericano.
La doble corona, tanto en damas como en varones, representa uno de los mayores éxitos recientes de esta disciplina y refuerza las expectativas de cara a futuros desafíos internacionales.
El Maipo




