(Buenos Aires) La implacable combinación de caída de ingresos y el alza de los productos cárnicos provocan que el consumo de carne en Argentina sea hoy el peor en más de 20 años.
Según el informe de la Cámara de la Industria y Comercio de este rubro (Ciccra), el promedio per cápita cayó a 47,5 kilos por año, un descenso del 6,1 por ciento anual, en un contexto donde la faena no para de caer y, en mayo, registró un desplome del 11,31 por ciento, alrededor de 127 mil cabezas menos.
La realidad se nota en carnicerías de barrios donde cada vez acuden menos consumidores que optan por ir a grandes supermercados en busca de alguna oferta o precios menores, lo que ha generado quejas en el gremio de los carniceros.
También, el fuerte aumento de precios y la caída del poder adquisitivo obligan a los argentinos a sustituir la carne vacuna por alternativas más accesibles, principalmente pollo y cerdo, y hasta en la patagónica provincia de Chubut se comenzó a comercializar carne de burro, en particular en la ciudad de Trelew.
En los primeros cinco meses de 2026, se sacrificaron 534 mil cabezas menos que en el mismo periodo de 2025 (una caída de 9,8 por ciento), lo que representó el nivel de actividad más bajo de los últimos diez años, indica la Ciccra.
La caída del consumo incide directamente en el estancamiento de la actividad, lo que genera conflictividad laboral en numerosos frigoríficos.
En los últimos días en el almacén San Telmo (antiguo Sadowa), en Mar del Plata, el Sindicato de la Carne denunció despidos y un escenario crítico en el que los trabajadores solo perciben la garantía horaria.
Además, acusan hostigamientos y amenazas por parte de la gerencia para que realicen tareas ajenas a la actividad de faena.
Otro caso destacado aconteció en días recientes en el Frigorífico Euro, en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez, provincia de Santa Fe, donde ante el abandono, vaciamiento y falta de pagos salariales por parte de los propietarios, los operarios decidieron tomar las instalaciones.
Tras meses de resistir dentro del establecimiento e incluso vivir allí con sus familias, lograron asumir la dirección, reabrir la planta y retomar la producción por cuenta propia en lo que se enmarca en el proceso de fábricas recuperadas por sus trabajadores.
Referente a las exportaciones, la Ciccra advierte que en abril el desplome fue de 27 por ciento en comparación a marzo y del 12,5 respecto al mismo mes de 2025.
A partir del acuerdo comercial con Estados Unidos, ese fue el único destino hacia donde crecieron los envíos de carne, pero en los restantes mercados las ventas experimentaron descensos muy significativos.
China sigue siendo –detalla Ciccra- el principal destino de exportación para la carne vacuna argentina, sin embargo registró un desplome del 35,8 por ciento en abril en relación con marzo y 32,0 respecto a abril de 2025.
El Maipo/PL




