La educación parvularia pública enfrenta un escenario de incertidumbre. Así lo plantea Karinna Rojas, educadora de párvulos, dirigenta nacional de AJUNJI y de la Central Unitaria de Trabajadores de la provincia de Talagante, quien en entrevista con elmaipo.cl abordó las restricciones presupuestarias, el debate por la Ley de Sala Cuna y los desafíos que, a su juicio, marcarán el futuro de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) en los próximos años.
La JUNJI —organismo dependiente del Ministerio de Educación y fundado en 1970 bajo la Ley 17.301— es actualmente la red pública de educación inicial más extensa del país, con atención gratuita y prioritaria para familias vulnerables. En ese contexto, Rojas, vecina de El Monte y madre, representa a una asociación que agrupa a cerca de 14 mil trabajadoras y trabajadores, en su mayoría mujeres, realidad que —según destaca— marca profundamente la identidad del sector.
Durante la conversación, la dirigenta advierte que los presupuestos destinados a materiales e insumos no han logrado recuperarse desde la pandemia, lo que incluso derivó en una paralización de 10 días el año pasado para exigir recursos adicionales. “Las trabajadoras estaban comprando materiales básicos con su propio dinero. Eso no puede ocurrir en la educación pública”, sostiene.
De cara a 2026, manifiesta preocupación por un presupuesto que no contempla aumentos significativos y por eventuales reformas estructurales, como una posible integración con otras instituciones de educación inicial, lo que —a su juicio— podría afectar cobertura y financiamiento si no se fortalecen los recursos del sistema estatal.
Rojas también se refiere al debate en torno a la Ley de Sala Cuna, valorando los avances incorporados en la discusión reciente —como la ampliación del beneficio y la corresponsabilidad parental—, pero alertando que el proyecto se encuentra entrampado en el Congreso. Asimismo, reconoce que el mundo rural sigue siendo el sector más vulnerable del sistema, aunque existen esfuerzos normativos para mejorar estándares pedagógicos.
Finalmente, la dirigenta realiza una autocrítica al mundo sindical y subraya que la organización será clave frente a los desafíos venideros. “Si el de al lado no crece, yo tampoco crezco. Solo avanzamos cuando trabajamos en comunidad”, concluye.
El Maipo




