La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile inició negociaciones con el Gobierno para fijar un nuevo salario mínimo que permita enfrentar el alza del costo de la vida registrado hoy en el país.
La directiva de la principal organización gremial de Chile se reunió con los ministros de Hacienda, Jorge Quiroz, y del Trabajo, Tomás Rau, con el propósito de comenzar la discusión sobre el tema, en medio de un complicado panorama inflacionario.
El ingreso mínimo legal en el país es en la actualidad de 539 mil pesos (unos 605 dólares) y la CUT demanda aumentarlo para cubrir el alza en bienes y servicios, en particular luego del desmedido incremento del precio de las gasolinas y el diésel.
Según el presidente de la CUT, José Manuel Díaz, la crisis mundial del petróleo afecta directamente la capacidad de compra de las familias de Chile y señaló que las negociaciones deben girar en torno a este tema.
El dirigente emplazó al gobierno de José Antonio Kast a devolver a los trabajadores lo que perdieron debido a las decisiones políticas de eliminar el funcionamiento del Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles, origen del alza de los energéticos.
Durante la reunión se estableció que el 23 de abril la CUT hará la presentación formal de sus demandas con los argumentos técnicos correspondientes.
Más allá de un aumento puntual, la organización gremial aspira a una política salarial más amplia, capaz de impedir que un trabajador formal con una jornada laboral completa caiga por debajo de la línea de la pobreza.
La respuesta del gobierno será el viernes 24, cuando los titulares de Hacienda y Trabajo entregarán la postura oficial y los márgenes financieros del Estado para cubrir un eventual aumento del salario mínimo.
El lunes 27 de abril será la reunión de cierre de las negociaciones, si bien la agrupación sindical manifestó su disposición de ampliar los plazos de ser necesario.
El Maipo/Prensa Latina




