La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas vivirá un momento decisivo esta semana, cuando la exmandataria presente su propuesta ante los 193 Estados miembros del organismo en Nueva York.
La instancia forma parte del proceso formal de evaluación, donde los países deberán pronunciarse respecto de las postulaciones. En ese contexto, el excanciller Mariano Fernández explicó el mecanismo: “por orden alfabético le tocó primero a la expresidenta Bachelet, y luego la asamblea -o sea los 193 países- emiten un voto que le entregan al Consejo de Seguridad, diciendo ‘recomiendo su candidatura’ o ‘no recomiendo su candidatura’”.
La exjefa de Estado llega a esta etapa en un escenario complejo, marcado por la ausencia de respaldo del gobierno chileno y por presiones internacionales. En paralelo, su nombre compite con otras figuras como el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y el senegalés Macky Sall.
El actual gobierno, encabezado por José Antonio Kast, optó por retirar el apoyo que había sido entregado previamente durante la administración de Gabriel Boric, lo que ha tensionado el escenario político en torno a la candidatura.
Desde el oficialismo anterior, Boric manifestó en una reciente cumbre internacional su expectativa de que se logren acuerdos para que una mujer lidere por primera vez la ONU. Sin embargo, desde la oposición han surgido críticas. La diputada Constanza Hube cuestionó ese enfoque y señaló: “Cuando no les conviene, ahí el feminismo parece que se guarda en un cajón, así que en términos de esto de que sea la primera mujer como una cuestión simbólica por parte del expresidente Gabriel Boric, nos parece completamente irrelevante”.
En contraste, el exministro Luis Cordero defendió la figura de Bachelet en el contexto global actual: “Los invito a ver las circunstancias del mundo en la actualidad, y en segundo lugar cómo está asediada la democracia, que tiene que ver con el respeto al derecho internacional, el respeto al derecho en oposición a la fuerza, y el multilateralismo. Eso yo creo que lo representa muy bien Michelle Bachelet”.
A nivel internacional, la postulación también enfrenta resistencia desde Estados Unidos, donde legisladores republicanos han planteado la posibilidad de bloquear su nominación mediante el poder de veto en el Consejo de Seguridad.
Con este escenario, la exposición de Bachelet ante la ONU se perfila como un paso determinante en una carrera marcada por apoyos cruzados, tensiones políticas y un contexto global desafiante.
El Maipo




