(Londres) El comercio mundial de hortalizas marca hoy récords de volumen, junto a una crisis logística y el auge de los productos mínimamente procesados.
En el primer semestre de 2026, el comercio global de hortalizas frescas y procesadas crece 6,2 por ciento interanual, impulsado por cambios en los hábitos de consumo pos-pandemia y la consolidación de dietas basadas en plantas.
China se consolida como el mayor exportador mundial, con 12 millones de toneladas enviadas de enero a mayo, principalmente cebolla, ajo, tomate y zanahoria hacia el Sudeste Asiático, Medio Oriente y Rusia.
Le siguen Países Bajos y España, que dominan los envíos hacia Europa con tecnología de cámaras de atmósfera controlada, aunque sufren por el encarecimiento del flete marítimo y las restricciones hídricas en Almería y Murcia.
Estados Unidos incrementó sus importaciones de brócoli, coliflor y lechuga desde México y Perú en 14 por ciento, debido a una primavera adversa en California que redujo su producción interna.
México, a su vez, afianza su posición como segundo proveedor global de hortalizas de ciclo corto.
El país se reafirma con envíos récord de tomate cherry, chile bell pepper y espárrago hacia Norteamérica y Europa, pese a las tensiones por normas fitosanitarias revisadas bajo el acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (TMEC).
Marruecos y Turquía emergen como actores clave en el mercado europeo al aumentar sus exportaciones de calabacín, berenjena y pimiento 22 por ciento, aprovechando la estacionalidad y menores costos logísticos.
Sin embargo, la Unión Europea (UE) endureció en abril los límites de residuos de pesticidas para hortalizas de terceros países, lo que generó retenciones en aduanas de productos egipcios y vietnamitas, especialmente de judía verde y okra.
La escasez de contenedores refrigerados en rutas de Asia a África y América Latina mantiene los precios del brócoli congelado y la mezcla de verduras para salteado en niveles máximos de 2026, con incrementos del 30 por ciento frente a 2025.
Ante esto, grandes cadenas de supermercados en Alemania y Reino Unido firmaron acuerdos directos con productores kenianos y guatemaltecos de habichuela y baby corn, saltando a los traders tradicionales.
El Maipo/PL




