La Organización de las Naciones Unidas (ONU) destacó el papel que ha desempeñado China en el desarrollo de energías limpias y en la lucha contra el cambio climático, valorando que su estrategia de largo plazo le ha permitido enfrentar con mayor resiliencia la actual crisis energética mundial.
El reconocimiento fue realizado por el secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, durante una intervención en la Universidad Tsinghua, en Beijing, donde subrayó que la planificación sostenida y la inversión en tecnologías renovables han fortalecido la seguridad energética del gigante asiático.
“La sabia visión a largo plazo y la inversión han ayudado a que las energías renovables chinas protejan a las personas de algunos de los peores efectos de la crisis”, afirmó.
Inversión e innovación como pilares
Según expuso Stiell, el impulso dado por China a la movilidad eléctrica permitirá ahorrar durante este año más de 28.000 millones de dólares en importaciones de petróleo, disminuyendo la dependencia de los combustibles fósiles y reduciendo la exposición a la volatilidad de los mercados internacionales.
El representante de la ONU también destacó que el país asiático destinó más de 625.000 millones de dólares a energías limpias durante 2024, consolidando una infraestructura preparada para enfrentar los desafíos energéticos y climáticos del futuro.
Como ejemplo de ese desarrollo tecnológico mencionó una batería desarrollada por la empresa CATL, capaz de ofrecer hasta 1.500 kilómetros de autonomía con apenas seis minutos de carga, innovación que, según indicó, podría transformar la industria del transporte.
Un modelo con impacto internacional
Desde Naciones Unidas también remarcaron que el avance de China ha beneficiado a otros países mediante la expansión de tecnologías renovables.
Entre los ejemplos mencionados figuran el crecimiento de la energía solar en Pakistán y nuevas inversiones chinas en proyectos eólicos y solares en Etiopía, iniciativas que, según el organismo, contribuyen al desarrollo sostenible y al acceso a fuentes de energía más limpias.
Stiell sostuvo que el proceso impulsado por China va mucho más allá del ámbito ambiental.
“No es solo una estrategia climática. Es una estrategia industrial, un programa de empleo y un plan de desarrollo. Ha cambiado el mundo”, señaló.
Llamado a mantener el liderazgo
El representante de la ONU recordó además el papel que desempeñó China en la negociación del Acuerdo de París y aseguró que su contribución ha sido clave para convertir la transición energética mundial en un proceso “irreversible”.
De cara a la próxima COP31, que se realizará en Türkiye, Stiell instó al país asiático a mantener ese liderazgo y acelerar la transformación energética global.
“Cuanto más avance China, más rápido se acelerará la transición hacia las energías limpias y mayores serán los beneficios para su pueblo y su economía. Donde China lidera, otros siguen. La estabilidad, la prosperidad y la seguridad son el premio de una aceleración global”, concluyó.




