La organización ambiental llamó al Gobierno y al Congreso a avanzar en la Ley de Incendios y en medidas de adaptación climática, mientras las autoridades preparan el país para la temporada 2026-2027 con miles de empleos preventivos y nuevas obras de mitigación.
A las puertas de una nueva temporada de incendios forestales, Greenpeace llamó al Gobierno y al Congreso a acelerar las medidas de prevención que permanecen pendientes, entre ellas la tramitación de la Ley de Incendios y el reingreso del Plan Sectorial de Adaptación al Cambio Climático de Biodiversidad.
El llamado se produce mientras las autoridades preparan el despliegue preventivo para los próximos meses. El Gobierno anunció un programa que contempla 9.480 puestos de trabajo entre octubre y diciembre, destinados principalmente a labores de prevención y mitigación de incendios forestales. La iniciativa considera intervenir alrededor de 1.380 kilómetros de cortafuegos en distintas regiones del país.
Greenpeace valoró este tipo de medidas, pero planteó que su duración limitada no reemplaza una política permanente de prevención y adaptación frente al riesgo de incendios.
Ley de Incendios continúa en el Congreso
Uno de los principales cuestionamientos de la organización apunta a la Ley de Incendios, proyecto ingresado al Congreso en octubre de 2023 y que actualmente se encuentra en una Comisión Mixta, luego de las diferencias surgidas entre la Cámara de Diputadas y Diputados y el Senado.
Entre las materias que todavía deben resolverse está la regulación de las zonas de interfaz urbano-rural, donde las viviendas y áreas urbanizadas tienen contacto directo con terrenos que pueden presentar vegetación susceptible de propagar el fuego.
Greenpeace advierte que, incluso si el proyecto es despachado durante esta etapa, la elaboración de sus reglamentos impediría que la nueva legislación esté plenamente operativa durante la temporada 2026-2027.
La experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace, Silvana Espinosa, sostuvo que el país necesita avanzar en prevención antes de que comiencen las emergencias.
“La prevención no puede empezar cuando comienza el fuego”, señaló la organización al plantear la necesidad de acelerar las medidas pendientes.
Incendios más grandes concentran gran parte de la superficie afectada
Greenpeace también puso el foco en la evolución de los incendios forestales durante las últimas décadas.
De acuerdo con las cifras citadas por la organización, al comparar los últimos 20 años, el número de incendios aumentó un 9%, mientras que la superficie afectada creció 159%.
Además, los incendios que superan las 1.000 hectáreas representan apenas el 0,4% de los eventos, pero concentraron el 70% de la superficie quemada durante la última década, según los antecedentes difundidos por Greenpeace.
Estos antecedentes han puesto nuevamente en discusión la necesidad de combinar las capacidades de combate con medidas destinadas a reducir la exposición de las comunidades y disminuir la disponibilidad de material combustible.
Gobierno prepara despliegue preventivo
El Gobierno, por su parte, informó durante septiembre una serie de medidas para enfrentar la temporada estival.
El programa anunciado contempla 9.480 puestos de trabajo, distribuidos entre las regiones de Atacama y Los Lagos, junto con labores de limpieza, despeje de vegetación y construcción o reforzamiento de cortafuegos.
Además, las autoridades identificaron 90 comunas prioritarias para la prevención de incendios y comenzaron a coordinar acciones con municipios y organismos técnicos.
El Ministerio del Interior también informó que más de 30 instituciones participan en la preparación para la temporada estival, considerando no solo incendios forestales, sino también episodios de calor extremo y otros eventos asociados a las condiciones climáticas.
Desde el Gobierno se ha señalado que la estrategia busca anticiparse a las emergencias mediante la limpieza de vegetación, reforzamiento de cortafuegos y despliegue de recursos en las zonas con mayor exposición.
Adaptación climática también entra en la discusión
A la discusión sobre la Ley de Incendios se suma el Plan Sectorial de Adaptación al Cambio Climático de Biodiversidad, instrumento que, según Greenpeace, fue retirado de Contraloría por el Ministerio del Medio Ambiente en marzo.
El plan contemplaba 17 medidas para los próximos cinco años, entre ellas acciones orientadas a aumentar la resiliencia de los ecosistemas frente a los incendios forestales.
También incluía medidas relacionadas con especies exóticas invasoras de alta inflamabilidad y la incorporación de criterios de prevención de incendios en herramientas de ordenamiento territorial.
Greenpeace pidió al Ejecutivo reingresar este instrumento y mantener las medidas relacionadas con prevención y adaptación.
La discusión se instala así antes del inicio de los meses de mayor riesgo, con un escenario que combina temperaturas extremas, sequedad de la vegetación y condiciones meteorológicas que pueden favorecer la propagación del fuego. La organización ambiental plantea que el desafío no se limita a responder cuando comienzan los incendios, sino a reducir previamente las condiciones que permiten que estos alcancen grandes extensiones.
El Maipo




