Especialistas chilenos alertan hoy sobre los graves riesgos por el consumo de ketamina, la droga que miembros de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) intentaron trasladar en un vuelo institucional desde el norte hasta la capital.
La detención de cinco funcionarios de ese cuerpo causó debate en el país, no sólo por tratarse de una evidencia de la penetración del narcotráfico en las Fuerzas Armadas, sino también por la peligrosidad de la sustancia.
El más reciente informe del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol, señala que el uso de sustancias sintéticas, como éxtasis, ketamina, metanfetaminas y tusi creció en 15 por ciento en la última década.
Por otra parte, el trasiego y distribución de este tipo de estupefaciente están estrechamente vinculados con grupos del crimen organizado, como la organización denominada el Tren de Aragua.
Hasta el momento se desconocen detalles de la investigación, como por ejemplo si esta era la primera ocasión en la cual los detenidos utilizaban un aparato de la FACH, quién era su proveedor o la identidad del receptor.
En un trabajo publicado por la Universidad de Santiago de Chile, el toxicólogo y académico de ese centro, Leonel Rojo, recordó que la ketamina es de uso médico y veterinario y se emplea como anestésico junto a drogas menos potentes para lograr un punto de sedación.
Sin embargo, su consumo ilícito es grave porque causa rápidamente adicción debido a una sensación inicial agradable, de tranquilidad y calma, pero al aumentar la dosis y la frecuencia se pasa a un estado de alucinaciones.
Al mezclarse la ketamina con otras sustancias, como éxtasis, tusi o cocaína, se torna muy peligrosa porque muchos consumidores no tienen conocimiento de las dosis que pueden provocar daños graves, señaló Rojo.
En Chile como en otros países, dijo el toxicólogo, esa droga está catalogada como una de las más dañinas porque genera efectos disociativos y riesgos cardiovasculares.
El Maipo/PL