La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, alertó sobre las consecuencias económicas de una eventual prolongación del conflicto en Irán, advirtiendo que el escenario global podría tornarse más complejo en los próximos meses.
“Si el conflicto persiste y todos los precios se mantienen altos durante un periodo prolongado, debemos prepararnos para tiempos difíciles”, sostuvo la economista durante una conferencia realizada en el marco de las reuniones de primavera del organismo en Washington.
Georgieva explicó que el impacto del conflicto ya se deja sentir en la economía mundial, incluso en un escenario de corta duración, debido a los daños en infraestructura energética en Medio Oriente y a las interrupciones en las cadenas de suministro, particularmente por las dificultades en el tránsito por el estrecho de Ormuz.
En esa línea, advirtió sobre efectos concretos como el encarecimiento de materias primas y la desaceleración del crecimiento global. “Nos preocupa la ruptura física en las cadenas de suministro que ya estamos observando, especialmente en Asia”, afirmó.
La titular del FMI también recordó que el último informe de Perspectivas Económicas Globales redujo las proyecciones de crecimiento para este año, en un contexto donde la inflación sigue presionada por factores externos.
Además, subrayó que el escenario fiscal global es frágil, con una deuda pública que podría superar el 100% del PIB hacia el final de la década, y llamó a los bancos centrales a actuar con cautela frente a la evolución de los precios.
Finalmente, Georgieva enfatizó la necesidad de impulsar reformas estructurales para enfrentar desafíos de largo plazo como el cambio climático, la demografía y la transformación tecnológica, con el objetivo de fortalecer la resiliencia de las economías ante futuras crisis.
El Maipo




