Jueves, Abril 16, 2026

Argentina: el regreso de los guanacos al Gran Chaco reaviva el debate sobre las reintroducciones de fauna silvestre

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Por Mark Hillsdon

Tras un viaje de 3200 kilómetros desde el Parque Nacional Patagonia hasta el Parque Nacional El Impenetrable y un año de adaptación a su nuevo entorno, cinco guanacos, los camélidos más grandes de Sudamérica, han sido liberados en su hábitat natural.

Los guanacos (Lama guanicoe) se han reintroducido para aumentar la población regional en el ecosistema del Chaco Seco en El Impenetrable y desempeñarán un papel importante en la recuperación de los pastizales del parque, que han sufrido décadas de sobrepastoreo por parte del ganado.

Si bien Rewilding Argentina, la organización no gubernamental de conservación de vida silvestre que lideró la iniciativa, la considera un éxito, algunos académicos argentinos argumentan que este tipo de translocaciones conllevan el riesgo de mezclar poblaciones de guanacos con diferente composición genética y podrían ser más perjudiciales que beneficiosas.

Translocación de huanacos en Argentina
Guanacos en el Parque Nacional Patagonia, Argentina. Foto: cortesía Mark HillsdoN

Se estima que la población de guanacos oscila entre 1.5 y 2.2 millones en las praderas del sur y oeste del continente. Entre el 81 % y el 86 % de los guanacos se encuentra en Argentina, entre el 14 % y el 18% en Chile, mientras que una pequeña población relicta habita el norte de Perú. Sin embargo, el último avistamiento registrado de un guanaco en la provincia del Chaco argentino data de 1913. La caza y la pérdida de pastizales debido a la ganadería han provocado la extinción local de la especie, sobreviviendo únicamente poblaciones fragmentadas en la frontera entre Paraguay y Bolivia.

La translocación de tres hembras, un macho y un guanaco joven fue realizada por Rewilding Argentina en coordinación con la Administración de Parques Nacionales de Argentina y las provincias de Chaco y Santa Cruz. Los animales provenían de la Patagonia, región que, según estudios, alberga alrededor del 90 % de los guanacos de Argentina.

Translocación de huanacos en Argentina
El guanaco (Lama guanicoe) es el camélido más grande de Sudamérica. Foto: Mark Hillsdon

El traslado implicó varias técnicas novedosas, como cubrir los corrales con tela negra, la cual, según Rewilding Argentina, tiene un efecto calmante en los guanacos. Los corrales también se instalaron en pendientes descendentes, justo después del punto más alto de la ruta de pastoreo, de modo que cuando los animales se toparon por primera vez con ellos, no pudieron evitarlos. Una vez en El Impenetrable, los guanacos fueron colocados en corrales de preliberación para adaptarse a su nuevo entorno.

Según Sebastián Di Martino, director de conservación de Rewilding Argentina, la liberación involucra a un grupo familiar para “respetar la estructura social de los animales que traemos de la Patagonia”. Otros 20 guanacos se están aclimatando actualmente en el parque y las futuras liberaciones dependerán de las tasas de supervivencia de los primeros animales liberados en El Impenetrable.

Como la mayoría de los herbívoros, los guanacos desempeñan un papel importante en la mejora del suelo con sus excrementos, mientras que su pastoreo ayuda a controlar los matorrales, despejando el terreno y permitiendo una mayor diversidad de plantas. Este pastoreo también evita la acumulación de materia seca y muerta que podría convertirse en combustible para incendios forestales. “En ausencia de guanacos, los ecosistemas de El Impenetrable se han degradado gravemente”, explica Di Martino.

Un grupo de guanacos pastan en un campo de la provincia de Santa Cruz. Al fondo, los picos nevados de la cordillera andina. Foto: Germán Gil.
Un grupo de guanacos pastan en un campo de la provincia de Santa Cruz, Patagonia argentina. Al fondo, los picos nevados de la cordillera andina. Foto: Germán Gil

También son presa importante para depredadores como los pumas (Puma concolor) y los jaguares (Panthera onca), que también están siendo reintroducidos en la región.

Según Di Martino, las comunidades indígenas locales también han apoyado el regreso de los guanacos, ya que impulsarán el ecoturismo y la observación de la fauna silvestre, y con ello, el empleo.

Académicos cuestionan los traslados

No todos han recibido con agrado la medida y el reciente traslado ha reavivado una disputa de 2023, cuando varios académicos publicaron una carta abierta argumentando que la evidencia científica no respaldaba el traslado de guanacos en Argentina.

En ese momento, el punto de controversia era el traslado de 45 guanacos a lo largo de más de 1500 kilómetros, desde el sur de la Patagonia hasta la región de las Pampas, un proyecto que fue precursor de la iniciativa actual.

Los expertos señalaron que no había suficiente evidencia científica para justificar la translocación. También advirtieron que, si ambas poblaciones se cruzaban, la composición genética de la población más pequeña podría verse sobrepasada por los genes de los guanacos patagónicos introducidos y potencialmente perderse para siempre, un proceso conocido como “inundación genética”.

Translocación de huanacos en Argentina
El Parque Nacional El Impenetrable se ubica en la provincia de Chaco, en la región norte del Gran Chaco argentino, un bioma de bosques, pastizales y humedales. Foto: cortesía Sebastián Navajas/Fundación Rewilding Argentina

Ulises Balza, profesor asistente de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, fue uno de los autores de la carta de 2023. En un correo electrónico a Mongabay, escribió: “Como con cualquier intervención de gestión, se trata de sopesar cuidadosamente los beneficios potenciales frente a los costos potenciales”.

Si bien no se opone a la idea en sí, explicó, le preocupaba la ausencia de una evaluación transparente e integral. “Sin dicha evaluación, no solo existe el riesgo de impactos no deseados en los ecosistemas, sino también la oportunidad perdida de aprender de la experiencia y mejorar las intervenciones futuras”, escribió.

Balza señaló investigaciones sobre el impacto que las enfermedades infecciosas pueden tener en las translocaciones, como en los intentos de trasladar la tortuga del desierto de Mojave (Gopherus agassizii) y, más recientemente, los esfuerzos por reubicar koalas en Nueva Gales del Sur para reforzar la población local, que terminaron con la muerte de siete de los 13 animales.

El guanaco (Lama guanicoe) es presa de depredadores como el puma y el jaguar o yaguareté. Foto: cortesía Alcides Ramos/Libro Amo del monte

También cuestionó si el guanaco debería considerarse una especie prioritaria para la conservación, dada su población en otras zonas de Argentina, y si los esfuerzos deberían centrarse en necesidades de conservación más urgentes en la región del Chaco.

“Si las acciones de conservación han de guiarse por la ciencia, una intervención de este tipo difícilmente resistiría un escrutinio científico riguroso”, escribió. También expresó su preocupación de que organizaciones privadas internacionales con amplios recursos, en lugar de fundaciones locales o regionales, puedan llevar a cabo intervenciones a gran escala que respalden su propia agenda, con una supervisión regulatoria limitada.

Al mismo tiempo, según él, “la ciencia financiada con fondos públicos, incluido el conocimiento especializado de numerosos expertos en guanacos, no participa en estos procesos”.

Para responder a estas críticas, Di Martino escribió a Mongabay diciendo que, además de la propia experiencia de Rewilding Argentina en la investigación y gestión de guanacos, el proyecto se desarrolló en colaboración con expertos externos, entre ellos el biólogo Fabián Tittarelli, ex subsecretario de Medio Ambiente de la provincia de La Pampa en Argentina, y Malena Candino, una investigadora argentina de la Universidad de Wisconsin-Madison, que estudia las poblaciones de guanacos en la Patagonia.

Translocación de huanacos en Argentina
Se están reintroduciendo guanacos en el Parque Nacional El Impenetrable para ayudar a que los pastizales del parque se recuperen tras décadas de sobrepastoreo por parte del ganado. Foto: Mark Hillsdon

En referencia a la genética, escribió que los estudios científicos  han analizado subpoblaciones de guanacos en distintas regiones y que “no habrá inundación genética porque estamos utilizando guanacos de la misma especie, la misma subespecie y los más estrechamente emparentados genéticamente con los guanacos del Chaco Seco de Bolivia y Paraguay”.

Filippo Marino es investigador en el Instituto de Ecología Aplicada de Roma y vicepresidente del Grupo de Trabajo sobre Interacciones entre Humanos y Vida Silvestre de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Anteriormente ha escrito sobre la falta de criterios claros en torno a las translocaciones; las directrices más recientes de la UICN sobre cómo deben llevarse a cabo se publicaron en 2013.

La UICN enumera cuatro tipos de translocaciones para la conservación, explicó a Mongabay durante una llamada telefónica. Estas incluyen la reintroducción y el refuerzo poblacional, centrados en la restauración de poblaciones dentro de su área de distribución natural, como el bisonte europeo (Bison bonasus) en Polonia.

Las otras son la colonización asistida y el reemplazo ecológico, que implican el traslado y la liberación de un organismo fuera de su área de distribución natural. Un ejemplo clave, sugiere, es el traslado del kākāpō (Strigops habroptilus), una especie de loro no volador de Nueva Zelanda, a islas libres de depredadores.

La habilidad de los guanacos para saltar las alambradas que dividen los campos les otorga una ventaja considerable en la competencia con las ovejas para obtener mejores pastos con los que alimentarse. Foto: Pablo Díaz.
En la Patagonia, la habilidad de los guanacos para saltar las alambradas que dividen los campos les otorga una ventaja considerable en la competencia con las ovejas para obtener mejores pastos con los que alimentarse. Foto: Pablo Díaz

Puede ser un tema controvertido, afirma, y cualquier traslado “debe basarse en la ciencia y estar respaldado por evidencia sólida”. También debe incluir un estudio de viabilidad y considerar todos sus impactos potenciales, desde los ecológicos y biológicos hasta los sociopolíticos, agregó.

El problema se complica aún más por los importantes recortes a los presupuestos ambientales de Argentina bajo la administración del presidente Javier Milei, una caída en términos reales de casi el 69 % en 2025 en comparación con 2023, según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Como resultado, “la mayoría de los científicos en Argentina actualmente luchan simplemente para mantener sus puestos”, afirma Balza. “En este contexto, se vuelve difícil sostener el tipo de debate abierto y necesario sobre cómo los sectores público y privado pueden trabajar juntos de manera constructiva y transparente”, dice.

Pero superar estas dificultades es vital, añade Marino, quien sugirió que los sectores público y privado deben dejar de trabajar de forma aislada y coordinar sus estrategias de conservación de la naturaleza a nivel nacional y regional. “Existe un gran potencial de sinergia”, concluye.

*Imagen principal: la mayoría de los guanacos de Sudamérica se encuentra en Argentina. Foto: cortesía Antonella Panebianco

Edición en español: Emilia Delfino

El Maipo/Mongabay

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