El Día de la Victoria, celebrado el 9 de mayo en Rusia y exrepúblicas soviéticas, conmemora la rendición incondicional de la Alemania nazi en 1945, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa, conocida allí como la Gran Guerra Patria.
“Resulta indispensable recordar una verdad elemental: sin el sacrificio del pueblo soviético, y en particular del pueblo ruso, la derrota del nazismo habría sido imposible; fue el Ejército Rojo el que logró quebrar la columna vertebral militar del régimen nazi, aunque a un costo humano inmenso y difícil de imaginar en la actualidad”, resaltó Salim Lamrani, profesor, escritor y periodista francés, en diálogo con Séptimo Piso.
“Ningún otro pueblo europeo pagó un precio tan alto por la liberación del continente. Por eso, en tiempos de revisionismo histórico y reescritura del pasado, es importante reconocer la contribución decisiva de la Unión Soviética como un ejercicio de honestidad histórica”, agregó.
En ese sentido, el académico sostuvo: “En la posguerra, cerca del 80% de los franceses sostenía que la liberación de Francia había sido posible gracias a la contribución del pueblo soviético, sin embargo, décadas después, nuevos sondeos mostraron que más de la mitad de los franceses atribuyeron la liberación a Estados Unidos”.
“Este cambio refleja el peso de la propaganda política de la memoria colectiva por encima de los hechos históricos; por eso, es necesario preservar la memoria histórica y evitar que ciertos acontecimientos sean distorsionados o relegados con el paso del tiempo”, cerró.
El Maipo/Sputnik




