El subsecretario del Interior cuestionó la declaración de los expresidentes contra la adhesión de Chile a la iniciativa impulsada por Estados Unidos y defendió los canales institucionales para debatir la política exterior. Desde la oposición, en tanto, respaldaron los reparos y pidieron mayor claridad sobre los alcances del mecanismo.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, respondió este viernes a la declaración conjunta de los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric, quienes pidieron al Gobierno reconsiderar la permanencia de Chile en el denominado Escudo de las Américas.
La iniciativa, impulsada por Estados Unidos, fue presentada por la Cancillería como un marco voluntario de coordinación entre gobiernos americanos para combatir el crimen organizado transnacional. Chile anunció su incorporación el pasado 22 de septiembre.
En medio de la controversia, Pavez cuestionó tanto el contenido como la forma escogida por los exmandatarios para expresar sus reparos y sostuvo que existe una intención de generar una disputa política en torno a la conducción de las relaciones exteriores.
“Hay una intención de hacer una confrontación política respecto de la línea del Gobierno en materia de política exterior que nos parece que no corresponde”.
Pavez cuestiona que las diferencias se expresen públicamente
El subsecretario sostuvo que las relaciones entre quienes han ejercido la Presidencia forman parte de la tradición institucional del país y planteó que las diferencias sobre política exterior deberían abordarse mediante los canales correspondientes.
“Las relaciones entre los expresidentes en nuestro país son ejemplares y no se hacen por la prensa”.
Pavez agregó que el Ejecutivo respeta las opiniones de los exmandatarios, pero cuestionó que utilicen públicamente la política exterior para “representar o atacar al Gobierno”.
La autoridad recordó además que la conducción de la política exterior corresponde al Presidente de la República y defendió la decisión de Chile de participar en el mecanismo promovido por Washington.
Oficialismo habla de “revancha política”
Las declaraciones de Pavez se sumaron a las críticas formuladas durante la jornada por representantes del oficialismo.
El senador Iván Moreira (UDI) calificó la declaración como una “revancha política” y vinculó la postura de Bachelet con su reciente candidatura a la Secretaría General de Naciones Unidas.
“Aquí hay una revancha política de la expresidenta Bachelet”, sostuvo Moreira.
Por su parte, el exministro Cristián Monckeberg (RN) afirmó que la declaración le pareció una “pasada de cuentas”, también en referencia a la candidatura de Bachelet a Naciones Unidas.
Estas interpretaciones corresponden a las opiniones expresadas por ambos dirigentes y no constituyen una explicación acreditada sobre las motivaciones de los expresidentes.
Desde la oposición defienden la declaración
Las críticas oficialistas fueron respondidas por dirigentes de la oposición y exautoridades que respaldaron los cuestionamientos de Bachelet y Boric.
El excanciller Ignacio Walker rechazó que el debate se centre en eventuales motivaciones personales y llamó a mantener una discusión institucional.
“Tratemos de elevar la mira; de respetar, por lo menos, la institución de los Jefes de Estado”.
La exministra Carolina Tohá, en tanto, sostuvo que existe preocupación por la forma en que el Gobierno ha abordado asuntos relacionados con la política exterior y la soberanía.
“Nadie, ni siquiera los opositores, esperábamos que hubiera tanta desorganización y tanta liviandad en la manera de tratar los asuntos ligados a la soberanía nacional”.
Tohá también respaldó la decisión de Bachelet y Boric de hacer pública su posición.
El senador Vlado Mirosevic (Partido Liberal) también apoyó la declaración y puso el foco en la falta de información pública, según sus palabras, sobre el alcance concreto del acuerdo.
“Lo que se firmó por parte de Chile es un acuerdo que no sabemos exactamente su alcance”.
Gobierno defiende el alcance del mecanismo
La Cancillería informó al anunciar la incorporación que el Escudo de las Américas permitirá compartir información, fortalecer el análisis de datos, capacitar a organismos de seguridad y mejorar la coordinación fronteriza con otros países de la región.
El Ministerio de Relaciones Exteriores señaló además que cada Estado participante actuará de acuerdo con sus obligaciones legales nacionales e internacionales.
Durante la jornada, el subsecretario de Seguridad Pública, Martín Arrau, también sostuvo que la instancia no corresponde actualmente a un tratado internacional y que, de convertirse eventualmente en uno, tendría que seguir los procedimientos correspondientes.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, había señalado previamente que la incorporación no implicaba cesión de soberanía ni participación automática en acciones militares, aunque reconoció que algunos detalles del mecanismo deberán ser explicados con mayor precisión una vez que regresen de Nueva York el Presidente Kast y el canciller Francisco Pérez Mackenna.
El debate llegará al Congreso
La controversia tendrá nuevas instancias durante los próximos días.
El lunes 28 de septiembre, el canciller Francisco Pérez Mackenna deberá enfrentar una interpelación en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde uno de los temas será la incorporación de Chile al Escudo de las Américas.
Además, el Senado programó para el 7 de octubre una sesión especial destinada a revisar los alcances concretos de la participación chilena en esta iniciativa internacional.
Así, el debate instalado tras la adhesión de Chile continúa trasladándose desde las declaraciones públicas entre Gobierno y oposición hacia el Congreso, donde se abordarán las características, alcances y compromisos asociados a la participación del país.
El Maipo




