El complejo volcánico de la Región de Ñuble presentó una emisión de material piroclástico que generó una columna de 380 metros sobre el cráter. Sernageomin mantiene el monitoreo del macizo, mientras no se reportan daños en infraestructura ni afectaciones en sectores habitados.
El complejo volcánico Nevados de Chillán registró un nuevo pulso eruptivo, de acuerdo con el reporte entregado por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).
El episodio estuvo asociado a la liberación repentina de material piroclástico, compuesto por fragmentos de magma, que generó una columna de aproximadamente 380 metros sobre el cráter.
Según el organismo, el pulso estuvo precedido por un sismo relacionado con el movimiento de fluidos al interior del sistema volcánico, uno de los parámetros que son observados para evaluar la evolución de la actividad del complejo.
Un sistema volcánico bajo monitoreo permanente
Pese al nuevo episodio, Nevados de Chillán se mantiene en alerta técnica amarilla.
Hasta ahora no se han reportado daños en infraestructura ni afectaciones en las zonas habitadas ubicadas en los alrededores del complejo.
La situación es seguida mediante el monitoreo de distintos parámetros de la actividad volcánica, lo que permite detectar cambios en el comportamiento del macizo y entregar antecedentes para la gestión del riesgo en las comunidades cercanas.
El seguimiento resulta especialmente relevante debido a la presencia de localidades, actividades turísticas y áreas naturales en el entorno del complejo.
Un territorio marcado por volcanes y biodiversidad
Nevados de Chillán corresponde a un complejo formado por 18 volcanes y se encuentra en un territorio que reúne bosques, cursos de agua, fauna y distintos ecosistemas cordilleranos.
En sus alrededores se ubican sectores como Las Trancas, Los Lleuques, Recinto, Carrizales, Coironal y el valle de Shangri-La, además de dos centros de esquí.
La actividad volcánica forma parte de la dinámica natural de estos ecosistemas. Sin embargo, sus variaciones requieren un seguimiento constante debido a la cercanía entre el sistema volcánico, las áreas naturales y los asentamientos humanos.
La importancia de seguir la actividad del macizo
El registro de este nuevo pulso vuelve a poner en evidencia la importancia del monitoreo científico de los volcanes activos de Chile.
La información obtenida por Sernageomin permite establecer si existen cambios relevantes en la actividad y entregar antecedentes a las autoridades encargadas de la prevención y respuesta ante eventuales emergencias.
Por ahora, el complejo permanece bajo alerta amarilla y sin afectaciones reportadas en zonas habitadas, mientras continúa la vigilancia de su comportamiento.
El Maipo




