El Partido Socialista acusó al Presidente argentino de reivindicar el golpe de Estado de 1973 y pidió al Gobierno de José Antonio Kast expresar formalmente su rechazo a las declaraciones realizadas durante el Foro Madrid en Santiago.
Las declaraciones de Javier Milei sobre el gobierno de Salvador Allende provocaron una nueva reacción desde la izquierda chilena. El Partido Socialista cuestionó duramente las palabras del mandatario argentino durante su participación en el Foro Madrid en Santiago, donde vinculó el período posterior al derrocamiento de Allende con una etapa de estabilidad y crecimiento económico.
En su intervención, Milei se refirió al “gobierno del comunista Allende” y sostuvo que, después de ese período, Chile experimentó “estabilidad y crecimiento” durante más de 40 años, llegando a convertirse, según su descripción, en “la envidia de toda la región” en materia económica.
Las afirmaciones generaron el rechazo del Partido Socialista de Chile, colectividad a la que perteneció Salvador Allende. El PS acusó al presidente argentino de ofender la memoria democrática del país y cuestionó que un mandatario extranjero realice una lectura favorable del período iniciado tras el quiebre institucional de 1973.
“Resulta inaceptable que un mandatario extranjero venga a Chile a reivindicar un golpe de Estado contra un Presidente elegido democráticamente”, sostuvo el partido.
PS apunta al contexto del 11 de septiembre
La colectividad socialista también puso énfasis en la cercanía de un nuevo aniversario del 11 de septiembre de 1973, fecha en que se produjo el golpe de Estado que derrocó al gobierno constitucional de Salvador Allende.
Desde el PS recordaron que la dictadura que se inició posteriormente estuvo marcada por detenciones, desapariciones forzadas, ejecuciones políticas, torturas, prisión política y exilio.
En ese contexto, el partido rechazó cualquier interpretación que presente ese período únicamente desde una perspectiva de crecimiento económico o estabilidad, cuestionando que esos elementos puedan utilizarse para relativizar las consecuencias de la dictadura y las violaciones a los derechos humanos.
“Las diferencias políticas pueden ser profundas, pero existe un límite que ninguna democracia debe relativizar: los golpes de Estado, las dictaduras y las violaciones a los derechos humanos no se justifican, no se celebran”, afirmó la colectividad.
El llamado del PS al Gobierno de Kast
El Partido Socialista también dirigió su cuestionamiento hacia el Gobierno chileno y solicitó una respuesta formal frente a las declaraciones del mandatario argentino.
El episodio ocurre en medio de la visita de Milei a Santiago, donde además de participar en el Foro Madrid sostuvo una reunión bilateral con el Presidente José Antonio Kast en La Moneda.
La controversia vuelve a instalar el debate sobre la manera en que distintos sectores políticos interpretan el período previo y posterior al golpe de Estado, particularmente cuando esas lecturas son expresadas por mandatarios extranjeros durante actividades políticas desarrolladas en territorio chileno.
Para el PS, las declaraciones de Milei cruzan un límite relacionado con la memoria democrática y el rechazo a las violaciones de los derechos humanos, mientras que el Gobierno deberá enfrentar el costo político de mantener una relación cercana con el mandatario argentino en medio de sus polémicas intervenciones sobre la historia reciente de Chile.
El Maipo




