Después de años marcada por la sequía extrema, la Laguna de Aculeo comienza a mostrar señales de recuperación gracias a las precipitaciones registradas durante los últimos inviernos. Sin embargo, especialistas advierten que la permanencia del agua dependerá de nuevas recargas y de una gestión responsable del ecosistema.
La imagen de la Laguna de Aculeo completamente seca se transformó en uno de los símbolos más visibles de la crisis hídrica que afectó a la zona central del país durante los últimos años. La falta prolongada de precipitaciones y la presión sobre los recursos hídricos provocaron una disminución histórica de este cuerpo de agua ubicado en la comuna de Paine.
Sin embargo, las lluvias registradas durante los últimos inviernos han comenzado a cambiar ese escenario. Tras los recientes sistemas frontales, la laguna volvió a recuperar parte de su superficie, generando expectativas entre habitantes, investigadores y organizaciones ambientales.
Un reportaje de 24 horas de TVN mostró el proceso de recuperación que vive actualmente este ecosistema, donde residentes del sector y especialistas han realizado un seguimiento constante del aumento del nivel del agua y de los cambios que ha experimentado el entorno natural.
Las mediciones realizadas en la zona evidencian un incremento del espejo de agua luego de los últimos eventos meteorológicos, aunque los especialistas advierten que esta recuperación dependerá de la continuidad de las precipitaciones y de una adecuada gestión del recurso.
De símbolo de la sequía a un ecosistema que comienza a recuperarse
La Laguna de Aculeo tiene una característica particular: su principal fuente de alimentación son las lluvias. Por eso, durante los años más críticos de la megasequía, el lugar llegó prácticamente a perder toda su superficie de agua.
La falta de precipitaciones, sumada a otros factores relacionados con el uso del recurso hídrico en la zona, provocó un fuerte impacto en el ecosistema, afectando la biodiversidad y modificando completamente el paisaje.
Durante ese periodo, la laguna se convirtió en una referencia nacional sobre los efectos del cambio climático y la crisis hídrica que atravesaba Chile.
Hoy, la llegada de nuevas lluvias ha permitido que sectores que permanecieron secos durante años vuelvan a cubrirse de agua. Este proceso también ha favorecido el retorno progresivo de especies y la recuperación de parte de la vida natural del lugar.
El desafío ahora es conservar la recuperación
El regreso del agua no solo representa una señal positiva para quienes viven cerca de la laguna, sino que también abre un debate sobre cómo proteger este espacio natural.
Uno de los principales desafíos será equilibrar el interés turístico que genera la recuperación del lugar con la necesidad de conservar un ecosistema que continúa siendo vulnerable.
Especialistas han advertido que la presencia nuevamente de agua no significa que el recurso pueda utilizarse sin restricciones. La recuperación debe estar acompañada de medidas de protección que permitan evitar nuevos daños ambientales.
La importancia de la Laguna de Aculeo como humedal urbano
La protección de este ecosistema adquirió mayor relevancia luego de que la Laguna de Aculeo fuera declarada humedal urbano en diciembre de 2025.
Este reconocimiento busca fortalecer la conservación de un espacio clave para la biodiversidad local y para el equilibrio ambiental del territorio.
Los humedales cumplen funciones fundamentales, como ayudar a controlar inundaciones, contribuir a la recarga de acuíferos, capturar carbono y entregar refugio a distintas especies.
Con el retorno del agua también se ha observado nuevamente presencia de fauna característica del lugar, incluyendo aves migratorias que utilizan este espacio para alimentarse y descansar durante sus desplazamientos.
Una recuperación que depende del futuro climático
Aunque la actual recuperación representa una señal esperanzadora, especialistas advierten que la permanencia de la laguna dependerá de las condiciones climáticas de los próximos años.
La cantidad de agua acumulada podría disminuir nuevamente si no existen nuevas recargas producto de precipitaciones suficientes, especialmente considerando los procesos naturales de evaporación.
Por esta razón, la recuperación de Aculeo representa una oportunidad para fortalecer la protección del ecosistema y establecer nuevas formas de convivencia entre las comunidades, el turismo y la naturaleza.
Después de haber sido uno de los símbolos de la sequía en Chile, la Laguna de Aculeo vuelve lentamente a recuperar su paisaje. El desafío ahora será que este renacer sea permanente y no solo una recuperación temporal.
El Maipo




