La oferta de carne vacuna en Argentina cayó en términos interanuales debido a una menor cantidad de animales enviados a faenar. En el caso de los novillos y novillitos, la disminución es de un 6,3%, mientras que la carne de vaca adulta registró una baja del 6,7%.
“Tenemos un stock muy bajo para la población de Argentina. Estamos con un stock ganadero similar al de 1978, pero con el doble de población, y acompañado de un bajo poder adquisitivo”, dijo en Cara o Ceca Ariel Morales Anton, presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA).
“Hay falta de oferta de hacienda en los mercados, lo que dispara los precios. Los frigoríficos están trabajando en una situación compleja con costos altos y faenas bajas porque no hay mercadería. La recuperación de la industria va a ser lenta”, agregó.
“El Gobierno tiene que quitar los impuestos. La carne no puede estar 28 o 30% más de lo que realmente sale. En una época donde las faenas caen y los frigoríficos están cerrando, se están cobrando los mismos impuestos con las faenas a la mitad”, cerró.
El Maipo/Sputnik




