(Roma) La 30.ª Sesión del Comité de Agricultura (COAG 30) se inauguró hoy en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Roma, con debates centrados en cómo la ciencia, la innovación y la experiencia técnica pueden ayudar a los países a hacer frente al hambre persistente y a los desafíos cada vez más interconectados a los que se enfrentan los sistemas agroalimentarios.
“Romper con los compartimentos estancos y fomentar un enfoque sistémico… es ahora más crucial que nunca”, dijo el Director General de la FAO, QU Dongyu, en su discurso de apertura en el COAG, un órgano rector especializado de la FAO que ofrece orientación sobre políticas relacionadas con la agricultura y explora cuestiones emergentes.
Durante la semana, los miembros analizarán cómo fortalecer la implementación del Marco Estratégico 2022-2031. Los debates se centrarán en el enfoque “Una Salud”, la bioeconomía, la resiliencia climática y la reducción de la pobreza rural, al tiempo que se revisarán los avances en prioridades técnicas como la salud del suelo, el uso de plaguicidas, la escasez de agua, los plásticos y la resistencia a los antimicrobianos.
El Director General elogió al COAG, afirmando que su “evolución y sus sugerencias han brindado apoyo para garantizar un impacto a gran escala y han dado resultados concretos”.
Tras destacar la creciente contribución del COAG a la agenda técnica de la FAO, el Director General señaló varios hitos importantes desde su último período de sesiones, entre ellos el establecimiento del Subcomité de Ganadería, la adopción del Código Voluntario de Conducta sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, la publicación de La situación de la mujer en los sistemas agroalimentarios y la convocatoria de conferencias mundiales sobre la transformación sostenible de la ganadería, la mecanización agrícola y la agricultura inteligente.
Desde su última sesión, ha contribuido a la labor normativa y de establecimiento de estándares de la FAO en áreas clave, como el Codex Alimentarius y la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria. Asimismo, ha apoyado la implementación de la destacada cartera de herramientas digitales de bienes públicos de la FAO, como WaPOR; ha ampliado las Escuelas de Campo para Agricultores respaldadas por la FAO para llegar a más de 455 000 productores en 86 países; y ha apoyado diversas iniciativas de salud del suelo en decenas de países.
Tras destacar que las políticas, las alianzas y las inversiones de la FAO deben mantenerse al día con el mundo cambiante, Qu añadió que “sobre todo, deben ofrecer resultados prácticos, eficaces y tangibles para los Miembros, así como para los agricultores y consumidores del mundo”.
La innovación para la seguridad alimentaria es el tema bienal de la FAO para 2026-27. El Director General destacó que la innovación no se trata solo de tecnología, sino también de instituciones más sólidas, mejores políticas, alianzas eficaces y soluciones prácticas que puedan ampliarse para ofrecer resultados tangibles a los Miembros y a los agricultores de todo el mundo.
El Maipo/Agricultura Global




