La cancelación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional marca el cierre de una etapa en la relación de Colombia con el organismo, en medio de la transición hacia el Gobierno de Abelardo de la Espriella, cuya propuesta económica plantea un rumbo distinto al impulsado por la administración de Gustavo Petro.
“Durante el Gobierno de Petro se ha producido una reconfiguración de la estructura del endeudamiento público colombiano: al inicio de la administración, más del 35 % de la deuda pública correspondía a deuda externa, mientras que al finalizar el mandato esa participación se reducirá a cerca del 25%”, explicó Diego Carrero, economista y magíster en Estudios Políticos de la Universidad Nacional de Colombia en diálogo con Acentos.
“En otras palabras, la deuda externa pasará de representar más de un tercio del total de la deuda pública a aproximadamente una cuarta parte”, agregó.
En ese sentido, el economista sostuvo: “En la actualidad, el Gobierno colombiano no mantiene deudas con el Fondo Monetario Internacional. Esa obligación fue saldada por completo el año pasado”.
“Este hecho representa un elemento clave porque otorga al país un mayor margen de independencia para definir su política macroeconómica, sin estar sujeto a las recomendaciones o directrices que pueda emitir el FMI”, cerró.
El Maipo/Sputnik




