Gracias al desarrollo de la tecnología y la ciencia en materia de astronomía, Chile apuesta hoy a contar en una década con el registro más grande y actualizado del universo y sus constantes cambios.
Así lo aseguró el investigador de la Universidad de Santiago de Chile, (Usach), Sebastián Pérez, quien advirtió que ya no basta con mirar al cielo, sino en obtener la capacidad de procesar volúmenes gigantescos de datos.
Este imperativo, afirmó, ya está transformando la formación universitaria en el país para contar con el personal capacitado en el enfrentamiento a las nuevas realidades.
Pérez informó que el observatorio Vera C. Rubin, ubicado en el Cerro Pachón de la Región de Coquimbo, en el llamado norte chico, comenzó oficialmente el programa denominado “Investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la Posteridad” (LSST).
El proyecto recopilará imágenes del cielo austral durante 10 años por medio de una cámara rápida, del tipo time-lapse, con una resolución de tres mil 200 megapíxeles.
La meta es fotografiar cada punto del cielo unas 800 veces durante el plazo previsto, para generar cerca de 10 terabytes de datos por cada noche y emitir hasta siete millones de alertas sobre cambios fugaces. Sólo durante la recién concluida fase de optimización de 45 días, el LSST descubrió 11 mil asteroides nunca antes vistos, incluyendo 33 objetos cercanos a la Tierra y 380 más allá de Neptuno, señaló Pérez al Diario Usach.
Ya en pleno funcionamiento, el programa provocará una avalancha de descubrimientos, principalmente en el Sistema Solar.
Rubin, precisó el investigador, será capaz de encontrar objetos pequeños y débiles, como asteroides cercanos a nuestro planeta o cometas que serían indetectables con otros instrumentos.
Uno de los objetivos más ambiciosos es la detección y comprensión del fenómeno de la materia oscura, la cual no emite luz, pero tiene gravedad.
Sebastián Pérez dijo que esto representa un desafío grande para la comunidad científica chilena, pues implica manejar cantidades enormes de datos y desarrollar algoritmos.
Para ello es importante contar con personas en varias ramas científicas, como inteligencia artificial, instrumentación, ingeniería, visualización y ciencia de datos.
Necesitamos profesionales que no sólo comprendan el universo, sino además sepan trabajar con las herramientas computacionales y tecnológicas que hoy hacen posible estudiarlo, aseguró.
El Maipo/PL




