La Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentó la tercera Evaluación Mundial de los Océanos, un informe elaborado por más de 500 especialistas de 86 países que advierte que la sostenibilidad marina depende no solo de combatir amenazas ambientales, sino también de garantizar una distribución más justa de los beneficios que entrega el océano.
El estudio, que analiza información recopilada entre 2018 y 2023, actualiza el estado de los ecosistemas marinos e incorpora evidencia sobre los efectos de la contaminación, el cambio climático, las especies invasoras y la erosión costera, además de evaluar cómo estos fenómenos impactan a las comunidades que dependen del mar.
La ONU recuerda que el océano cumple un papel fundamental para el planeta al regular el clima, absorber parte importante del exceso de calor y de los gases de efecto invernadero, además de sostener actividades económicas como la pesca, el transporte marítimo y el turismo.
Desigualdad en el acceso a los recursos
Uno de los principales hallazgos del informe es que los beneficios económicos, alimentarios y sociales derivados del océano continúan distribuyéndose de manera desigual debido a problemas de acceso, gobernanza y participación.
La evaluación identifica, entre otras situaciones, la concentración de cuotas de pesca en determinados países, las dificultades que enfrentan pescadores artesanales, mujeres y pueblos originarios para acceder a los recursos marinos, así como el creciente protagonismo de grandes empresas transnacionales en las actividades económicas vinculadas al océano.
Equidad como desafío para la sostenibilidad
Por primera vez, el informe incorpora un análisis basado en los Sistemas Socioecológicos y el enfoque de “Una Salud”, poniendo el foco en la relación entre la equidad social y la conservación de los ecosistemas marinos.
Uno de los autores de este capítulo es el académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile y director del Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), Stefan Gelcich, quien explicó que, aunque la sociedad obtiene múltiples beneficios del océano, estos no llegan de manera equitativa a todas las personas.
“La sociedad en su conjunto recibe múltiples beneficios del océano, como alimentos, nutrientes esenciales, recreación y medios de subsistencia. Aun así, los recursos marinos y sus beneficios no llegan a todas las personas ni son distribuidos de forma equitativa; es un desafío para la sostenibilidad que así sea”, señaló Gelcich.
El informe agrega que la falta de participación en la toma de decisiones sobre los recursos marinos perpetúa desigualdades que afectan especialmente a comunidades costeras y a quienes dependen directamente del océano para su subsistencia.
El cambio climático puede agravar las brechas
Los autores advierten que el calentamiento de los océanos, la acidificación, la contaminación y la sobreexplotación de los recursos podrían profundizar estas desigualdades si no se adoptan políticas que promuevan una distribución más justa.
En ese sentido, Gelcich sostuvo que los impactos del cambio climático recaerán con mayor fuerza sobre los países y comunidades costeras más dependientes de los ecosistemas marinos si no se avanza hacia una gestión más equitativa.
La evaluación concluye que incorporar criterios de justicia social y fortalecer la participación en la gobernanza de los océanos será clave para asegurar la sostenibilidad de los ecosistemas marinos y de las personas que dependen de ellos en las próximas décadas.
El Maipo




