Un equipo internacional de investigadores liderado por científicos chilenos logró identificar una nueva especie de pingüino, convirtiéndose en el primer hallazgo de este tipo descrito en más de un siglo. El descubrimiento corresponde al Pygoscelis kerguelensis, un nuevo linaje asociado a las remotas islas Kerguelen, en el océano Índico.
La investigación fue encabezada por especialistas de la Universidad de Los Lagos y de la University of California, Berkeley, quienes analizaron el ADN de distintas poblaciones de pingüinos papúa distribuidas entre la Antártica y regiones subantárticas.
Hasta ahora, la comunidad científica debatía si los pingüinos papúa correspondían a una sola especie o a diferentes subespecies. Sin embargo, el análisis genómico permitió demostrar que existían diferencias evolutivas suficientes para considerar al menos cuatro especies independientes.
La autora principal del estudio, Daly Noll, explicó que las distintas poblaciones desarrollaron adaptaciones genéticas particulares según las condiciones ambientales de cada territorio. Algunas evolucionaron para soportar temperaturas extremas y almacenar más grasa corporal, mientras otras desarrollaron cambios asociados a la alimentación y la actividad física constante en aguas más templadas.
El equipo científico secuenció el genoma completo de 64 ejemplares provenientes de diez colonias diferentes, abarcando prácticamente toda la distribución geográfica de los pingüinos papúa. Además del análisis genético, compararon vocalizaciones, patrones reproductivos, dieta y rasgos físicos de cada grupo.
Otra de las investigadoras participantes fue Juliana Vianna, académica de la Universidad Andrés Bello, quien advirtió que varias especies subantárticas enfrentan amenazas crecientes debido al cambio climático y el calentamiento de los océanos.
Según detallaron los especialistas, las poblaciones de pingüinos que habitan islas aisladas presentan mayores riesgos, ya que cuentan con menos posibilidades de desplazarse o adaptarse rápidamente frente a modificaciones ambientales.
El estudio también abre nuevas líneas de investigación sobre la evolución genética de los pingüinos y su capacidad para enfrentar amenazas actuales como la pérdida de hábitat, la pesca industrial y la expansión de enfermedades como la gripe aviar.
El Maipo




