(Roma) Las autoridades sanitarias de Italia intensifican el estudio de virus emergentes, con el objetivo de fortalecer las capacidades de prevención y preparación ante futuras amenazas infecciosas, destacó hoy un experto.
Cristiano Salata, catedrático de microbiología y virología de la Universidad de Padua, señaló en declaraciones divulgadas en el sitio digital de la publicación especializada In Salute que diversas organizaciones, desde institutos de zooprofilaxis hasta universidades, coordinan la vigilancia sobre la presencia de nuevos virus en el país.
El experto se refirió en particular al virus de la encefalitis transmitida por garrapatas, que puede considerarse emergente, al menos en parte, porque se está expandiendo y se detectó recientemente en la zona de Verona, de la nororiental región del Véneto, así como en áreas del noroeste de Italia.
Salata observó que el cambio climático está afectando la vegetación, el movimiento de los animales y, por supuesto, las condiciones ambientales favorables para las garrapatas, que están colonizando zonas cada vez más al norte y a mayor altitud, lo cual aumenta la circulación del virus para llegar a los humanos con mayor facilidad.
Otros dos patógenos con presencia en Italia son los virus Jingmen y Alongshan, detectados recientemente gracias al trabajo de la red nacional “Acciones de Investigación Básica y Traslacional de Una Salud” (INF-ACT), financiada por el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR), apuntó el especialista.
El virus de la garrapata de Jingmen fue identificado por primera vez en 2010 en la región china de ese nombre, y posteriormente se detectó en muchos otros países del mundo, incluyéndose naciones de Europa.
El virus de Alongshan, por otro lado, se identificó por primera vez en China en 2017, y luego también en varias naciones europeas, como Rusia, Finlandia, Alemania, Suiza, Francia y, recientemente, Polonia.
Las personas que contraen la infección presentan síntomas como fiebre, dolor de cabeza moderado persistente, malestar general, náuseas, tos y dolor de garganta, mientras que la inflamación y el dolor en los ganglios linfáticos del cuello también son síntomas comunes.
Entre un 25 y un 40 por ciento de quienes contraen la enfermedad pueden experimentar daño hepático leve, y actualmente no existen tratamientos específicos, pero se utilizan terapias antivirales convencionales, refirió el científico.
“Hemos detectado ambos virus en diversas zonas de Italia y analizamos principalmente garrapatas del noreste, donde se identificaron tanto el virus Jingmen como el virus Alongshan, pero con una prevalencia mayor de este último, porque la especie de garrapata que estudiamos (Ixodes ricinus) se asocia comúnmente al mismo”, precisó.
También hemos detectado algunos casos del virus Jingmen en Cerdeña, Italia central y el sur del país, pues su distribución es bastante amplia, mientras que en el caso del Alongshan nos llamó la atención por su alta presencia en el noreste, agregó Salata.
El Maipo/PL




