El Reino Unido podría perder peso estratégico dentro de la OTAN si no fortalece y moderniza su capacidad de disuasión nuclear, según un informe respaldado por un exasesor nuclear de George W. Bush y retomado por el diario ‘The Telegraph’.
El documento del think tank Policy Exchange sostiene que, aunque el sistema nuclear Trident continúa siendo una capacidad relevante, ya no sería suficiente para garantizar la credibilidad británica dentro de la OTAN.
Según informó The Telegraph, el exasesor Franklin Miller considera que la creciente incertidumbre sobre el compromiso de Estados Unidos con la OTAN obliga al Reino Unido a asumir un papel más importante dentro de la estructura de defensa occidental.
“Para que la disuasión nuclear británica sea considerada creíble, es necesario hacer mucho más”, afirmó el exfuncionario estadounidense.
De acuerdo con el medio, el Reino Unido es actualmente el único aliado de la OTAN, además de Estados Unidos, que aporta armas nucleares directamente a la estrategia de disuasión de la alianza.
El Gobierno británico anunció previamente la compra de 12 aviones furtivos F-35A con capacidad nuclear y mantiene inversiones millonarias para modernizar su programa de ojivas y submarinos nucleares.
Sin embargo, el diario señaló que persisten preocupaciones sobre el estado operativo de la flota submarina británica, debido a problemas de mantenimiento, largas patrullas y retrasos en el desarrollo de los submarinos Dreadnought que reemplazarán a la clase Vanguard.
Mientras Londres insiste en que seguirá siendo uno de los principales pilares estratégicos de la OTAN, expertos advierten que la rápida modernización nuclear de otras potencias obliga a las potencias occidentales a replantear sus capacidades de disuasión en un escenario internacional cada vez más inestable.
El Maipo/Sputnik




