El megaproyecto de US$ 4.550 millones entra en su recta final tras seis años de tramitación. La recomendación del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) precede a la votación definitiva que realizará la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA).
En lo que representa un hito clave para la infraestructura portuaria y el comercio exterior de Chile, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de la Región de Valparaíso recomendó formalmente aprobar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Puerto Exterior de San Antonio”.
A través del Informe Consolidado de Evaluación (ICE), firmado por la directora regional (s) del organismo, Esther Parodi Muñoz, se concluyó que la iniciativa cumple rigurosamente con la normativa ambiental aplicable y los permisos sectoriales, presentando además medidas de mitigación y compensación apropiadas para hacerse cargo de sus efectos.
Con este respaldo técnico, el proyecto queda a un paso de su aprobación definitiva, la cual deberá ser votada y resuelta por la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de Valparaíso, presidida por el delegado presidencial regional. De ser favorable, se emitirá la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que habilitará el inicio de las obras.
Un examen técnico de seis años
El gerente general (s) de Puerto San Antonio, Fernando Gajardo Vásquez, destacó la relevancia de este paso, señalando que el ICE es el resultado de un extenso y riguroso análisis técnico-legal.
“El ICE recoge el trabajo técnico ejecutado por la empresa portuaria en seis años de evaluación, etapa que incluyó la realización de tres procesos de participación ciudadana e igual número de adendas y una consulta indígena. De esta forma, se acerca a su fin la tramitación ambiental del mayor proyecto de infraestructura portuaria que ha sido sometido a este riguroso examen en Chile”, afirmó el ejecutivo al portal portuario.
Gajardo agregó que esta obra es clave para ampliar y modernizar la capacidad portuaria nacional, respondiendo de manera oportuna a los desafíos logísticos que enfrentará el país a mediados de la próxima década.
Mitigación ambiental y compromiso comunitario
La recomendación de aprobación del SEA está sujeta al cumplimiento de un robusto paquete de medidas socioambientales, entre las que destacan:
- Protección de fauna: Rescate, relocalización y perturbación controlada de fauna silvestre de baja movilidad, sumado a la mantención de corredores biológicos.
- Control marítimo: Implementación de medidas para controlar la dispersión de sedimentos durante el proceso de dragado.
- Infraestructura urbana y comunitaria: Construcción del Parque Lagunas de Llolleo, el Plan de Mejoramiento de la playa Pacheco Altamirano y la habilitación del acceso “Espacio Natural” en la desembocadura del Río Maipo.
- Desarrollo local e indígena: Creación de un Fondo Anual para el Desarrollo Cultural Mapuche-Lafkenche y un programa de equipamiento y traslado para los recolectores de recursos bentónicos.
El futuro gigante del Pacífico Sudamericano
El Puerto Exterior contempla una inversión público-privada de US$ 4.550 millones. El diseño arquitectónico y operacional de este megapuerto incluye la construcción de un molo de abrigo de aproximadamente cuatro kilómetros de longitud al sur del actual puerto de San Antonio, además de dragados y explanadas para albergar dos terminales semiautomatizados de 1.730 metros cada uno, los cuales se desarrollarán gradualmente en cuatro etapas.
Hacia el año 2050, cuando se proyecta su operación a plena capacidad, el Puerto Exterior triplicará la capacidad de carga actual de San Antonio, pasando de movilizar 2 millones de contenedores (TEU) anuales a 6 millones, lo que equivale a la transferencia de cerca de 60 millones de toneladas de carga al año.
Asimismo, la nueva infraestructura tendrá la capacidad inédita de recibir de forma simultánea a ocho buques portacontenedores de 400 metros de eslora (clase Post-New-Panamax), las naves más grandes de la marina mercante global, consolidando a San Antonio como el principal eje logístico del Pacífico sur.
El Maipo




