Por Javier Benítez
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió que Europa se enfrenta a un panorama económico muy frágil. En este sentido, contempla también los peores escenarios posibles debidos al conflicto en Oriente Medio, al enfatizar que el mundo está perdiendo recursos críticos.
Europa, cara a cara con su destino
Lagarde apuntó que para evaluar las consecuencias de estas perturbaciones, el Banco Central Europeo considera dos factores: la duración de la interrupción y el traslado de los precios de la energía a la inflación general. En un evento organizado por la Asociación de Bancos Alemanes, opinó que el encarecimiento de la energía y el pesimismo de los consumidores podrían reducir la demanda, lo que a su vez limitaría el crecimiento de los precios y los salarios.
“Cada día que continúa el conflicto, más amplia es la brecha entre la oferta y la demanda de energía, más larga es la normalización. Y cuanto más se prolongue la interrupción, mayor será la propagación de sus efectos. No solo por el aumento de los costes energéticos, sino también por la pérdida de insumos esenciales”, apostilló Lagarde.
Pero lo más grave es que auguró que la continuación de un aumento significativo de los precios de los alimentos podría llegar a provocar, incluso, un posible racionamiento de los mismos en Europa en el futuro.
Para el Dr. Armando Fernández Steinko, esta situación “refleja el fin de un largo período que podemos situar en 500 años, en el que Europa se ha sentido siempre tan segura de tener los insumos, los suministros de materias primas y de alimentos suficientes para desarrollarse económica y socialmente: esto es la primera vez que pasa en Europa”.
“Creo que las palabras de Lagarde sintomatizan un despertar de una civilización que ha llegado a su fin y que venía pensando que era posible vivir al margen de los flujos energéticos y naturales de los que ahora nuestras sociedades son profundamente dependientes, y es ahora cuando parecemos darnos cuenta, lo cual nos obligará a replantearnos nuestra propia civilización. Yo creo que la guerra de Ucrania, a partir del 2022, ha sido una primera advertencia muy clara de ese cambio de ciclo histórico, porque a partir de ese momento empezaron a discutirse esas cosas, pero ahora la crisis del golfo [Pérsico] las ha agudizado”, concluye Fernández Steinko.
El Maipo/Sputnik




