El aumento de los precios de los alimentos en Argentina volvió a acelerarse en enero y golpeó con fuerza a los hogares de la Ciudad de Buenos Aires, donde la canasta básica alimentaria subió 5,6%, mientras que la canasta que define el umbral de pobreza avanzó 3,7%, ambas por encima de la inflación promedio del 3,1% registrada en el distrito.
De acuerdo con el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, una familia tipo —integrada por dos adultos de 35 años y dos hijos menores— necesitó en enero ingresos superiores a 767.413 pesos (560,44 dólares) para no ser considerada indigente y más de 1.396.660 pesos (1.019,98 dólares) para no caer en la pobreza.
Para ubicarse en el segmento de clase media, ese mismo hogar debió percibir 2.201.157 pesos mensuales (1.607,51 dólares), frente a los 2.128.461 pesos (1.554,42 dólares) requeridos en diciembre, lo que implicó un aumento de 3,4% en apenas un mes.
Si se suma el costo del alquiler, el umbral se eleva de forma considerable: la familia necesitó ingresos superiores a 3.300.000 pesos mensuales (2.410 dólares) para ser considerada de clase media, lo que refleja el peso creciente de la vivienda en el presupuesto.
Los alquileres de departamentos usados en la capital argentina promediaron en el cuarto trimestre de 2025 los 484.985 pesos (354,19 dólares) para un ambiente, 658.196 pesos (480,68 dólares) para dos ambientes y 1.008.258 pesos (736,33 dólares) para tres ambientes, tras haber aumentado 37,6% durante el año pasado.
En ese contexto, una familia que renta un apartamento de dos o tres ambientes debió contar con más de 2.200.000 pesos (1.606,66 dólares) para no ser considerada pobre y superar los 3.300.000 pesos (2.410 dólares) para integrar la clase media. Se estima que, alrededor del 35% de los hogares porteños, son inquilinos.
El alza de la línea de indigencia y pobreza estuvo directamente vinculada al encarecimiento de los alimentos, con fuertes incrementos en verduras, tubérculos y legumbres (17,8%), pescados y mariscos (6,4%), frutas (5,1%), azúcar y repostería (4,7%), carnes y derivados (3,6%) y lácteos y huevos (1%).
En la comparación interanual, el rubro carnes y derivados encabezó el alza dentro del capítulo alimentos, con un aumento de 50,7%, muy por encima de la inflación promedio del distrito, que fue de 31,8%.
En enero, los bienes en general subieron 2,3%, mientras que los servicios —que tienen mayor incidencia en los sectores medios— avanzaron 3,5%. En términos interanuales, los bienes acumularon un alza de 26,2% y los servicios de 35%.
Los datos reflejan una presión persistente sobre el poder adquisitivo de la población en la capital argentina, donde el encarecimiento de los alimentos y la vivienda continúa redefiniendo los umbrales de vulnerabilidad y profundizando las dificultades para amplios sectores sociales.
El Maipo/Sputnik




