Como uno de los más importantes escenarios culturales es considerada hoy la Gran Sala Sinfónica Nacional, inaugurada por la Universidad de Chile muy cerca de la Plaza Italia, punto neurálgico de la capital.
Concebida desde su origen para conciertos, la instalación tiene capacidad para más de mil personas y posee acústica natural en formato inmersivo que permite a los espectadores disfrutar de la música desde cualquier ubicación.
A la apertura, efectuada anoche, asistieron el presidente de Chile, Gabriel Boric, la rectora de la casa de estudios superiores, Rosa Devés, y otras autoridades nacionales y universitarias.
“Después de más de ocho décadas cumpliendo con una labor irremplazable en la difusión de la música de excelencia, nuestros conjuntos patrimoniales podrán convivir en un mismo espacio”, dijo la rectora.
Mientras, el presidente añadió que esta maravillosa sala dota a Santiago y a Chile de “un espacio extraordinario para apreciar la música en el mismo centro de la ciudad, un espacio que nos invita a encontrarnos y nos habla del país que queremos”.
La inauguración estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, dirigidos por el maestro invitado Maximiano Valdés.

El programa incluyó la Obertura Festiva, del compositor Juan Orrego Salas, a cargo de la orquesta, tras lo cual se sumó el coro en la interpretación de la Novena Sinfonía de Beethoven.
El concierto será replicado hoy y mañana, informó un comunicado del centro universitario.
“Con esta sala cambia la manera de escuchar y hacer música sinfónica tal como la conocemos, llevándonos a puntos sin precedentes en Chile”, dijo la directora del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad, Dominique Thomann.
El Maipo/PL