La 65ª edición del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar comenzó con una jornada marcada por la nostalgia, el humor y la potencia vocal sobre el escenario de la Quinta Vergara.
La encargada de inaugurar el certamen fue Gloria Estefan, quien desplegó un repertorio cargado de éxitos que hicieron cantar y bailar al público desde los primeros minutos. Con una puesta en escena sólida y una conexión inmediata con la audiencia, la artista se llevó los máximos reconocimientos del festival, recibiendo la Gaviota de Plata y la Gaviota de Oro en medio de una ovación cerrada.
Tras el bloque musical, el humor tomó protagonismo con la presentación de Stefan Kramer. El comediante volvió a enfrentar al exigente “Monstruo” con su característico repertorio de imitaciones y contingencia, logrando una rutina dinámica que combinó actualidad política, figuras del espectáculo y personajes del deporte. La respuesta del público fue positiva, consolidando su regreso al escenario viñamarino.
El cierre de la primera noche estuvo a cargo del italiano Matteo Bocelli, quien aportó un tono más íntimo y romántico a la velada. Su interpretación, marcada por una propuesta más lírica, generó un contraste con la energía inicial y permitió terminar la jornada en un ambiente de emotividad.
La conducción estuvo en manos de Karen Doggenweiler y Rafael Araneda, quienes guiaron cada bloque con fluidez y marcaron el ritmo de una noche que dio el puntapié inicial a una nueva edición del evento musical más importante del país.
Con una parrilla que mezcla figuras internacionales, humoristas consolidados y nuevos talentos, Viña 2026 arrancó con una jornada que cumplió con las expectativas y dejó instalado el ambiente festivo que caracteriza al tradicional encuentro en la Ciudad Jardín.
El Maipo




