Por Imanol R.H.
La moratoria de la soja en la Amazonía fue durante casi dos décadas una línea roja que separaba producción agrícola y deforestación. No era una ley, sino un compromiso voluntario que funcionó mejor que muchas normas oficiales.
Por eso, la decisión de las principales comercializadoras de abandonar el acuerdo no es un gesto menor: abre un escenario incierto en el corazón de la mayor selva tropical del planeta
La decisión se produjo tras la legislación del estado de Mato Grosso que bloquea los incentivos fiscales para las empresas adheridas a la Moratoria, un acuerdo de 2006 que restringe la compra de soja de fincas amazónicas desbrozadas después de 2008, consideradas durante mucho tiempo vitales para la protección de la selva tropical.
La salida de Abiove amenaza el pacto porque sus miembros dominan el comercio de soja en Brasil, incluyendo a JBS y la china Cofco, mientras que los agricultores y las autoridades de Mato Grosso argumentan que las limitaciones ambientales perjudican a los productores, una postura impugnada ante el Tribunal Supremo de Brasil.
La moratoria de la soja en la Amazonía pierde a sus principales firmantes
Las grandes comercializadoras abandonan un acuerdo clave contra la deforestación tras una ley regional en Brasil
La Asociación Brasileña de las Industrias de Aceites Vegetales (Abiove), que reúne importantes comercializadoras como Cargill, Bunge y Amaggi, anunció este lunes su decisión de abandonar el acuerdo por el que se comprometía a no adquirir soja cultivada en áreas deforestadas en la Amazonía.
El anuncio se produjo cuatro días después de la entrada en vigor de una ley del gobierno regional de Mato Grosso (oeste de Brasil) que veta la concesión de incentivos fiscales a las empresas signatarias de la llamada Moratoria de la Soja.
La Moratoria es un acuerdo voluntario firmado en 2006 por las comercializadoras del grano que impide la compra de soja producida en fincas en la Amazonía deforestadas después de 2008.
Una ley regional que rompe el equilibrio ambiental
Las organizaciones ecologistas consideran que el instrumento ha sido clave para la preservación de la mayor selva tropical del mundo en las últimas dos décadas.
La salida de la Abiove pone en jaque el acuerdo debido a que la patronal incluye las principales comercializadoras de soja de Brasil, el mayor productor y exportador mundial de la oleaginosa. De la Abiove también forman parte la multinacional brasileña JBS, mayor procesadora de carne animal del mundo, y la comercializadora china Cofco, importante abastecedora de China.
La Moratoria de la Soja es blanco de críticas de los agricultores que se oponen a las restricciones de sus productos por motivos ambientales y que encontraron un aliado en la gobernación de Mato Grosso, un relevante productor de la oleaginosa.
La polémica ley de Mato Grosso, sin embargo, está en la mira de la Corte Suprema de Brasil, que analiza la constitucionalidad de la medida y que llegó a suspender provisionalmente los efectos de la legislación.
La entrada en vigor de la medida y la decisión de la Abiove de abandonar la Moratoria fue festejada por el gobernador de Mato Grosso, Mauro Mendes, para quien las exigencias ambientales provocan pérdidas para los agricultores.
El papel clave de las grandes comercializadoras
Las organizaciones ecologistas, por su parte, criticaron a los miembros de la Abiove por abandonar la Moratoria y poner en riesgo la Amazonía.
«Al anunciar su salida del acuerdo, la Abiove renuncia a un compromiso que ayudó a reducir la deforestación en la Amazonía. Se trata de una decisión empresarial y no del cumplimiento de una exigencia legal. Ninguna ley las obliga a abandonar la Moratoria», aseguró Greenpeace en un comunicado.
Para WWF Brasil, la decisión de Abiove constituye «un retroceso grave e injustificable» y debilita uno de los instrumentos más eficaces en el combate a la deforestación en Brasil.
La misma organización considera que la decisión puede perjudicar a los propios productores rurales, ya que el aumento de la devastación puede alterar el régimen de lluvias y llevar a importadores de otros países a vetar la compra de soja brasileña.
Según los ecologistas, la deforestación en la Amazonía se redujo un 69 % entre 2009 y 2022 gracias en parte a la Moratoria de la Soja, lo que no impidió que la producción de soja en la región registrara en ese período un crecimiento del 344 %.
El impacto real sobre la deforestación y el clima
Para el Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía (Ipam), el fin del acuerdo voluntario puede provocar un aumento del 30 % en la deforestación hasta 2045 y poner en riesgo la meta que se impuso el Gobierno brasileño de eliminar la deforestación ilegal hasta 2030.
Las organizaciones ambientalistas advierten que la retirada socava una herramienta clave contra la deforestación, señalando que la Moratoria coincidió con una fuerte reducción de la pérdida forestal, mientras que la producción de soja se expandió y advierten que el aumento del desbroce podría interrumpir las lluvias y provocar prohibiciones en el mercado.
Los investigadores estiman que la Moratoria ayudó a reducir la deforestación de la Amazonía en un setenta por ciento entre 2009 y 2022 y advierten que ponerle fin podría aumentar la pérdida de bosques en un treinta por ciento para 2045, poniendo en peligro el objetivo de Brasil de eliminar la deforestación ilegal para 2030.
El Maipo/Ecoticias



