El metal precioso superó la barrera de los 80 dólares por onza. El incremento posiciona a la plata en niveles históricamente altos, consolidando una tendencia alcista que se ha mantenido durante los últimos meses. El repunte refleja un renovado interés de los inversionistas por activos de refugio ante la incertidumbre en otros sectores financieros.
El principal motor de este disparo en el precio fue la publicación de datos económicos en Estados Unidos que revelaron una creación de empleo mucho menor a la esperada. Esta debilidad en el mercado laboral estadounidense ha generado expectativas de que la Reserva Federal pueda suavizar su política monetaria, lo que debilita al dólar y, por consiguiente, aumenta el atractivo de metales como la plata y el oro para los compradores internacionales.
Además, la plata se ha visto impulsada por una combinación de factores externos, incluyendo restricciones en la oferta global y una fuerte demanda industrial. Analistas señalan que, a diferencia del oro, la plata está ganando terreno adicional debido a su uso intensivo en sectores tecnológicos y de energías renovables, lo que sugiere que el metal podría continuar experimentando volatilidad al alza en el corto plazo.
El Maipo/Sputnik



