La campaña impulsada por Bioparque Buinzoo para traer un panda gigante a Chile abrió un amplio debate sobre conservación, bienestar animal y el rol que cumplen los zoológicos modernos en la protección de especies amenazadas.
La iniciativa busca reunir un millón de firmas ciudadanas para respaldar la llegada del emblemático mamífero chino al país. De concretarse, sería la primera vez que un panda gigante habite en territorio chileno.
Sin embargo, la propuesta despertó cuestionamientos de diversas organizaciones ambientalistas. La Fundación APLA y la Fundación Derecho y Defensa Animal difundieron un comunicado manifestando su rechazo a la campaña.
“Un panda no es una atracción turística ni una estrategia de marketing para atraer más visitantes”, señalaron ambas organizaciones.
Además, promovieron una campaña paralela para impedir el traslado del animal, argumentando que el país debería concentrar sus esfuerzos en la protección de la fauna nativa.
“Chile no necesita un panda enjaulado. Necesita proteger su propia fauna silvestre y avanzar hacia una relación más ética y respetuosa con los animales”, afirmaron.
¿Es viable traer un panda gigante a Chile?
Ante el debate generado por la campaña, radio BioBio consultó a especialistas sobre la factibilidad de trasladar un panda gigante al país y las condiciones que debería cumplir un recinto para albergar a una especie de estas características.
En conversación con el medio, Liliana Ortiz, coordinadora de Estrategia y Ciencia de WWF Chile, explicó que las condiciones naturales de la zona central no corresponden al hábitat original del panda gigante, aunque precisó que el factor determinante es la infraestructura y el manejo que pueda ofrecer el zoológico.
“Las condiciones naturales de la zona central no son equivalentes al hábitat del panda gigante, que vive en bosques montañosos de China y tiene una dieta muy especializada, basada principalmente en bambú”, señaló.
La especialista indicó que un recinto de este tipo debe garantizar temperatura y humedad controladas, espacios adecuados, alimentación especializada, atención veterinaria permanente, protocolos de bioseguridad y monitoreo constante, requisitos que además son evaluados por las autoridades chinas antes de autorizar el traslado de estos animales.
Asimismo, advirtió que cualquier traslado de fauna silvestre implica riesgos asociados al estrés, por lo que tanto el transporte como la cuarentena y el proceso de adaptación deben planificarse cuidadosamente para resguardar el bienestar del ejemplar.
Buinzoo responde a las críticas
Frente a los cuestionamientos, Buinzoo, defendieron la iniciativa señalando que el panda gigante es uno de los principales símbolos de la conservación a nivel mundial.
Desde la institución explicaron que ya participan en diversos programas internacionales de conservación ex situ con especies amenazadas, como el rinoceronte blanco, el hipopótamo pigmeo, el asno salvaje de Somalia y el mono tití cabeciblanco.
“Creemos que podemos ser de gran ayuda para el panda gigante, que ya ha tenido muchos ejemplos de éxito de conservación ex situ”, indicaron.
Además, aseguraron que una eventual llegada del animal solo se concretaría si se cumplen todas las exigencias técnicas establecidas por el programa de conservación del Gobierno de China.
“A todas las personas que nos han manifestado el legítimo interés porque estos animales estén en óptimas condiciones, queremos transmitirles la tranquilidad de que hoy Bioparque Buinzoo ha consolidado una posición a nivel internacional que le permite participar de los más importantes proyectos de conservación de especies del mundo”, afirmaron.
Desde WWF Chile recalcaron que los zoológicos pueden desempeñar un rol relevante en investigación, educación, reproducción y conservación ex situ, siempre que estas iniciativas estén respaldadas por criterios científicos y contribuyan efectivamente a la protección de las especies y sus ecosistemas.
El Maipo




