La cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, puso el foco en el incremento del gasto militar y la cooperación industrial en defensa, en medio de críticas al modelo de financiamiento de la alianza.
“En Ankara se está fraguando la OTAN 3.0: Se ha pasado de una alianza militar, teóricamente defensiva, a un cártel de negocios. Estados Unidos no quiere asumir los costos, pero sí quedarse con las ganancias“, afirmó Juan Antonio Aguilar, analista geopolítico, periodista y militar en reserva, en diálogo con Séptimo Piso.
“Se instalarán fábricas de producción militar bajo licencia estadounidense; las ganancias irán al complejo militar industrial de Estados Unidos, mientras que los europeos asumirán los costos”, añadió
El analista se refirió al permiso de Trump a Ucrania para usar misiles Patriots: “Estas armas son obsoletas y nunca tuvieron una gran utilidad; además con el perfeccionamiento de los misiles rusos, son incapaces de interceptar un solo proyectil”.
“Es una forma más de dar la impresión de que se está haciendo algo, sin embargo, saben perfectamente que los misiles Patriot, además de ser muy costosos, no tienen una gran efectividad”. dijo. Añadió que “representa otra fuente de ganancias para los fabricantes del complejo militar industrial estadounidense”.
El Maipo/Sputnik




