El hallazgo llena un importante vacío científico sobre cómo la larga cola de los dinosaurios evolucionó hasta convertirse en la cola corta de las aves modernas
Un equipo de investigadores del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias, en colaboración con especialistas de la Oficina de Estudios Geológicos de la provincia de Fujian, estudió un singular fósil de ave hallado en el condado de Zhenghe. El descubrimiento aporta nuevas evidencias sobre una de las transformaciones evolutivas más enigmáticas: cómo la larga cola de los dinosaurios dio origen a la cola corta y compacta de las aves actuales.
Según Science and Technology Daily, socio de TV BRICS, el fósil, denominado Zhengheornis buyu, presenta una estructura excepcional. El ejemplar posee únicamente 15 vértebras caudales, claramente reducidas en número y tamaño, y estas aún no estaban fusionadas para formar el pigóstilo, el hueso característico de la cola de las aves modernas.
En comparación, una de las aves más antiguas conocidas, Archaeopteryx, tenía más de 23 vértebras caudales, mientras que los dinosaurios terópodos solían superar las 30, con colas que, en muchos casos, eran más largas que el resto del cuerpo.
El investigador Wang Min explicó que este hallazgo demuestra por primera vez que la evolución de la cola de las aves ocurrió por etapas: primero se redujeron el número y el tamaño de las vértebras caudales y, solo después, estas se fusionaron para formar el pigóstilo. Una cola más corta pero aún flexible habría reducido el peso corporal, desplazado el centro de gravedad y mejorado la maniobrabilidad durante el vuelo, lo que supuso una importante ventaja adaptativa para las primeras aves.
Los científicos también destacaron que Zhengheornis buyu constituye el ave de cola larga más pequeña conocida hasta la fecha. Se estima que pesaba entre 74 y 163 gramos y medía alrededor de 20 centímetros, dimensiones inferiores a las de Archaeopteryx y otros parientes cercanos. Este hallazgo sugiere que algunas líneas evolutivas de aves redujeron su tamaño mucho antes y más rápidamente de lo que se pensaba, favoreciendo un estilo de vida arborícola y una mayor capacidad de vuelo.
Además, Zhengheornis buyu es la cuarta especie de ave identificada en la fauna fósil de Zhenghe. Según Wang Min, la coexistencia en una misma región y durante el mismo período geológico de aves con características tan diferentes demuestra que, hacia el final del período Jurásico, las aves ya experimentaban una rápida diversificación evolutiva y ocupaban una amplia variedad de nichos ecológicos.
El Maipo/BricsTV
Imagen: xphotoz




