La película One Battle After Another —conocida en español como Una batalla tras otra— se convirtió en la gran protagonista de los Premios Óscar al quedarse con el galardón a Mejor Película y liderar el palmarés con un total de seis estatuillas. La ceremonia se realizó el 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles, con la conducción del comediante Conan O’Brien, quien repitió como anfitrión por segundo año consecutivo.
La cinta dirigida por Paul Thomas Anderson, inspirada en la novela Vineland del escritor Thomas Pynchon, logró imponerse en varias de las categorías principales de la Academia. Además de Mejor Película, el filme se llevó los premios a Mejor Director, Mejor Guion Adaptado, Mejor Montaje y el nuevo galardón a Mejor Casting, además de la estatuilla a Mejor Actor de Reparto para Sean Penn.
El largometraje, protagonizado por Leonardo DiCaprio, relata la historia de un exrevolucionario que emprende la búsqueda de su hija secuestrada en un contexto político convulso en Estados Unidos. La producción fue una de las más comentadas de la temporada de premios y llegó a los Oscar tras una exitosa campaña en otros certámenes internacionales.
Otra de las películas destacadas de la noche fue Sinners, dirigida por Ryan Coogler, que llegó a la gala con un récord de 16 nominaciones. Aunque no logró el premio principal, obtuvo cuatro estatuillas, entre ellas Mejor Actor para Michael B. Jordan, además de reconocimientos en categorías técnicas como fotografía y banda sonora.
Entre otros premios relevantes de la velada, Jessie Buckley fue distinguida como Mejor Actriz por su actuación en Hamnet, mientras que Amy Madigan ganó como Mejor Actriz de Reparto por Weapons. En tanto, la producción noruega Sentimental Value se llevó el premio a Mejor Película Internacional, y la animada KPop Demon Hunters fue reconocida como Mejor Película de Animación.
La ceremonia también contó con la presencia de numerosas figuras de Hollywood que presentaron distintas categorías, entre ellas Robert Downey Jr., Anne Hathaway, Pedro Pascal, Paul Mescal y Javier Bardem, quienes fueron parte de una gala que volvió a reunir a las principales estrellas de la industria cinematográfica.
Con seis estatuillas en su haber, Una batalla tras otra terminó consolidándose como la gran vencedora de la 98ª edición de los Oscar, coronando una temporada en la que se posicionó como una de las producciones más influyentes y aplaudidas del año.
El Maipo




