La captura de Nicolás Maduro y el anuncio del control estadounidense sobre Venezuela han desatado una ola de críticas desde las filas demócratas, que califican la acción militar como “inaceptable” e “ilegal”.
La exvicepresidenta Kamala Harris fue contundente en su pronunciamiento a través de la red social X: “Las acciones de Donald Trump en Venezuela no hacen que Estados Unidos sea más seguro, más fuerte ni más asequible”. Harris cuestionó la legalidad de la operación y advirtió que el país ya ha experimentado las consecuencias de “guerras por un cambio de régimen o por el petróleo que se venden como fuerza, pero se convierten en caos“.
Según la excandidata presidencial, la intervención “no se trata de drogas ni de democracia“, sino de “petróleo y del deseo de Donald Trump de convertirse en el hombre fuerte de la región“. Harris acusó al presidente de poner en riesgo a las tropas, gastar miles de millones y desestabilizar la región sin ofrecer “ninguna autoridad legal, ningún plan de salida ni ningún beneficio interno”.
Líderes demócratas exigen explicaciones
Los líderes demócratas del Senado y la Cámara de Representantes, Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, emitieron un comunicado conjunto declarando que “el plan anunciado por el presidente Trump para gobernar Venezuela es inaceptable”. Ambos solicitaron una sesión informativa con el grupo conocido como la Banda de los Ocho para recibir explicaciones sobre la acción militar.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, llamó directamente a Trump para manifestar su desacuerdo. “Atacar unilateralmente a una nación soberana es un acto de guerra y una violación del derecho federal e internacional”, escribió posteriormente en X.
Alexandria Ocasio-Cortez también se sumó a las críticas, afirmando que la operación busca desviar la atención de otros temas sensibles. “Se trata de petróleo y cambio de régimen”, sentenció la congresista en sus redes sociales.
“Sangre por petróleo”
El senador independiente Bernie Sanders instó a Trump a través de su cuenta X a ocuparse de los problemas internos del país. “El 60 por ciento de los estadounidenses vive al día. La atención médica está colapsando. La vivienda es inasequible”, señaló Sanders, quien pidió poner fin a “su aventurerismo militar ilegal en el exterior”.
El representante Jake Auchincloss fue aún más directo: “Esto es sangre por petróleo”. El congresista de Massachusetts afirmó que la operación “no tiene nada que ver con el narcotráfico”, pero sí con que “Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo”.
Los líderes del Caucus Hispano del Congreso condenaron enérgicamente los planes de ocupación y acusaron a la administración Trump de haber mentido al Congreso sobre sus intenciones. “Tras haber mentido al Congreso y engañado al pueblo estadounidense sobre sus objetivos mientras pasaba meses preparándose para capturar a Maduro, el gobierno debe ser transparente”, exigieron.
Trump anunció desde su club Mar-a-Lago que Estados Unidos asumirá el control sobre Venezuela durante una “transición justa”, sin especificar plazos. Los demócratas, pese a no reconocer la presidencia de Maduro, mantienen su oposición a la intervención de una nación soberana.
El Maipo



