María Paz Arzola y María Jesús Wulf recorrieron los recintos habilitados para recibir a las familias evacuadas del campamento Ribera del Río. La emergencia dejó 121 personas damnificadas en la comuna y activó el levantamiento de información para evaluar los daños y coordinar ayudas.
Las ministras de Educación, María Paz Arzola, y de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, visitaron este viernes 9 de octubre los albergues habilitados en Talagante para atender a las familias afectadas por el desborde del río Mapocho.
Las autoridades recorrieron el Colegio Manuel Rodríguez y el Liceo República de Grecia, recintos que reciben a personas evacuadas del campamento Ribera del Río, luego de que la crecida del cauce inundara viviendas y obligara a desplegar un operativo de emergencia.
De acuerdo con el balance del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, 121 personas resultaron damnificadas en Talagante. De ellas, 73 se encontraban en el albergue del Colegio Manuel Rodríguez, incluidos 26 niños, cuatro lactantes y una mujer embarazada. Otras 48 personas fueron recibidas en el Liceo República de Grecia, entre ellas 17 niños.
Durante la visita, las secretarias de Estado entregaron kits de emergencia e higiene, además de mochilas con materiales y elementos de apoyo para los niños afectados por la emergencia.
Aplican ficha de emergencia para evaluar daños
Uno de los principales instrumentos para coordinar la ayuda es la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), que permite identificar a los hogares afectados, conocer los daños en sus viviendas y determinar sus necesidades.
El catastro comenzó a aplicarse en distintas comunas de la Región Metropolitana afectadas por el sistema frontal, con el objetivo de reunir antecedentes para orientar la respuesta estatal.
La ministra María Jesús Wulf explicó que el levantamiento de información se realiza en coordinación con los municipios y que el Gobierno puede extender los plazos o reforzar los equipos cuando las capacidades locales resulten insuficientes.
La autoridad recalcó que la aplicación de la FIBE permite conocer la situación de cada familia y constituye una etapa de evaluación, independiente de los bonos u otras ayudas que puedan definirse posteriormente.
Apoyo a familias y niños afectados por la inundación
La emergencia obligó a numerosas familias a abandonar sus hogares, por lo que la habilitación de espacios seguros, la alimentación y la atención de las necesidades básicas se convirtieron en prioridades para las autoridades locales.
En los albergues se dispuso de personal municipal en turnos diurnos y nocturnos, junto con alimentación para las personas acogidas. Los recintos también reciben a niños que debieron dejar sus viviendas y, en algunos casos, sus pertenencias.
Las mochilas entregadas durante la visita incluyen materiales recreativos y elementos destinados a acompañar a los menores durante su permanencia fuera de sus hogares.
Mientras continúa la evaluación de los daños, las autoridades mantienen la coordinación con el municipio para determinar las necesidades de las familias y definir las medidas de apoyo que correspondan.
La emergencia en Talagante vuelve a poner de relieve la situación de las familias que viven en las inmediaciones del río Mapocho, cuyo desborde obligó a evacuar el campamento Ribera del Río y trasladar a sus habitantes a espacios de resguardo.
El Maipo



