El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó este martes la política exterior del presidente estadounidense, Donald Trump, y cuestionó duramente al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
En entrevista concedida a TV Brasil 247, Revista Fórum y DCM, el mandatario brasileño también expresó solidaridad con el papa León XIV, tras los recientes ataques lanzados contra el pontífice por el presidente norteamericano, y defendió el papel del diálogo en la política internacional.
Lula afirmó que Trump utiliza narrativas políticas para proyectar una imagen de poder global de Estados Unidos que, según dijo, no se corresponde con la realidad. “No necesita estar amenazando al mundo”, señaló.
En ese sentido, agregó que la actual confrontación con Irán “es inconsecuente” y advirtió sobre sus efectos globales. “Estas amenazas no hacen bien a la democracia”, dijo, al subrayar que los conflictos internacionales impactan directamente en la economía mundial, especialmente en el precio de los combustibles.
El mandatario brasileño sostuvo además que el liderazgo de Estados Unidos no deriva del autoritarismo presidencial, sino de factores estructurales del país.
“No es por el autoritarismo del presidente. Es por la coyuntura económica, por la importancia del país, por el grado de universidades que tienen”, afirmó.
Sobre el papa León XIV dijo haber estado con él y quedar muy bien impresionado. “Quiero ser solidario con él, porque la crítica que le hizo al presidente Trump es correcta. Nadie necesita tener miedo de nadie”, afirmó Lula.
Con relación a la situación en Medio Oriente, Lula amplió sus críticas al gobierno israelí y reiteró su posición respecto a la situación en la región.
“Es el típico político que hace mal a la humanidad”, afirmó en referencia a Netanyahu, al tiempo que insistió en diferenciar al gobierno israelí del pueblo de Israel.
“Hay mucha gente en Israel que quiere paz y no está de acuerdo con lo que está ocurriendo en la Franja de Gaza”, señaló, al destacar que sus críticas están dirigidas a decisiones políticas y no a la población.
El mandatario también cuestionó el respaldo de varios gobiernos a Israel en el conflicto regional, pues consideró que existe una complacencia que contribuye a la continuidad de la situación en Medio Oriente.
Durante la entrevista, Lula reiteró que la política exterior brasileña se basa en el respeto al derecho internacional y en la defensa de soluciones pacíficas para los conflictos globales, e insistió en que la diplomacia debe prevalecer sobre la confrontación.
Además, subrayó que su visión del orden internacional está basada en el multilateralismo y en la cooperación entre Estados, en rechazo a lo que consideró prácticas de imposición o amenazas en la política global.
El Maipo/Prensa Latina




