(Ciudad del Vaticano) El papa León XIV expresó su preocupación por el incremento de la violencia israelí contra la población palestina de Cisjordania y la Franja de Gaza.
En sus palabras tras el rezo del Ángelus, pronunciadas al mediodía de ayer domingo en la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, ante los fieles y peregrinos congregados frente al Palacio Apostólico de las Villas Pontificias, el Santo Padre se refirió a recientes hechos que muestran un agravamiento la crisis en Medio Oriente.
El pasado 24 de julio, un poblador de uno de los asentamientos ilegales israelíes en Cisjordania asesinó a cuatro palestinos de la ciudad de Tell, cuando estos trataban de proteger sus viviendas.
Otras cuatro personas fueron heridas, tres de ellas en estado crítico, por disparos de soldados de Tel Aviv que apoyaron esa incursión, según el parte del Ministerio de Salud palestino y testimonios de residentes.
De inmediato, fuentes militares israelíes anunciaron “una extensa operación en toda la ribera occidental del Jordán”, lo cual presagia un aumento de los ataques sionistas contra la población autóctona, en los que esas fuerzas causan muertes y destruyen viviendas después de saquearlas, denunciaron palestinos desplazados.
Esta semana las autoridades de la mezquita de Al Aqsa, uno de los tres lugares más sagrados del Islam junto a las ciudades sauditas de Meca y Medina, condenaron la incursión de miles de israelíes de los asentamientos ilegales, atizados por el ministro de Seguridad de Tel Aviv, Itamar Ben-Gvir.
Este domingo, el sumo pontífice hizo “un ferviente llamamiento para que se retome la negociación de una solución política justa, basada en la igual dignidad y los derechos de toda persona”.
También demandó “que se rechacen las nuevas acciones militares y las decisiones unilaterales, en particular aquellas que vulneran el respeto y el statu quo de los lugares santos de todas las confesiones religiosas”.
“Reitero mi llamamiento respecto a la situación en todo Medio Oriente, donde la intensificación de las operaciones militares ha provocado violencia y destrucción, poniendo en grave peligro la vida de numerosos civiles y agravando la escasez de agua potable y electricidad”, añadió el Obispo de Roma.
El líder de la Iglesia Católica expresó: “desde lo más profundo de mi corazón, exhorto a todas las partes involucradas a suspender los ataques y reabrir urgentemente los espacios para el diálogo y la diplomacia, a fin de alcanzar cuanto antes la paz tan anhelada para toda la región.
“Sigamos orando por todos los pueblos del mundo que sufren a causa de la guerra”, pidió el papa León XIV tras el dominical rezo del Ángelus y anheló además “que el Señor toque los corazones e ilumine las mentes de los responsables, para que pronto se alcancen la reconciliación y la paz”.
El Maipo/PL




