(Buenos Aires) La inversión extranjera directa en Argentina se desplomó durante el primer trimestre, respecto a igual etapa de 2024, esto muestra que el gobierno de Javier Milei no convence el empresariado internacional, según un informe del Banco Central (BCRA).
La institución bancaria reportó que los aportes de capital fijo durante los tres primeros meses de 2025 fueron de 510 millones de dólares, lo cual significa una reducción del 26 por ciento y es la cifra más baja de la era Milei frente a los 693 millones de enero a marzo del año pasado.
La cifra del primer trimestre de 2025 fue la menor desde igual lapso de 2023 (355 millones de dólares), cuando el país salía de la pandemia de la Covid-19 en plena crisis inflacionaria y el aumento de la incertidumbre electoral del último tramo del gobierno de Alberto Fernández, indicó el medio digital El Destape.
El número es incluso menor que la de los tres primeros meses de 2021, todavía en plena pandemia.
Además, los 510 millones de dólares del primer trimestre pasado no alcanzan ni remotamente las inversiones extranjeras de similar etapa de 2019 (mil 571 millones de dólares), en medio de la crisis del gobierno de Mauricio Macri.
A juicio de economistas, la baja en la entrada de capitales fijos muestra que el empresariado internacional no confía en el gobierno de Milei y que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un programa estratégico que diseñó en 2024 el ejecutivo para atraer y fomentar inversiones de gran escala en Argentina todavía no arranca.
Según el BCRA, las inversiones extranjeras directas fueron mayores en el período analizado en la industria manufacturera, así como en los servicios y en el sector de la energía, con bajas en comercio y fundamentalmente en minería.
Tras esa caída existe la incógnita sobre cómo responderán a partir del segundo trimestre, luego del levantamiento del control de capitales para flujos de personas jurídicas, señala el diario Ámbito Financiero.
Al mismo tiempo, evidencia que el RIGI todavía no surte efecto, aun cuando el gobierno habilitó el retiro de dividendos sin restricciones. Hasta agosto de 2025, solo siete proyectos fueron aprobados en el marco de este régimen.
Ámbito Financiero opina que más preocupante aún es el exponencial desplome de las «fusiones y adquisiciones».
Si la cifra ya fue negativa en el segundo y tercer trimestre de 2024, en el primero de 2025 la caída alcanzó un récord absoluto de mil 182 millones de dólares, por lejos la mayor desde al menos 2017.
La cifra, básicamente, refleja la salida de empresas del país, ya que la cuenta decrece cuando una compañía extranjera decide vender sus activos locales y retirar su capital a su casa matriz.
El informe del BCRA refleja que los mercados extranjeros, a un año de la asunción de Milei y pese al RIGI, todavía no confiaban en la sustentabilidad política de un ejecutivo con cepo, minoría en el Congreso, reservas negativas y peligro de recesión, que hacen dudar a las compañías sobre si podrán retirar sus dividendos a largo plazo, explica Ámbito.
Y resume que tres de esas cuatro condiciones siguen estando hoy. Mientras que las próximas elecciones marcarán una nueva etapa legislativa, y «el gobierno necesitará más que eso para reactivar la economía y generar la confianza en el extranjero de la que hoy carece».
El Maipo/PL