Por Alejandro R.C
Estos primates destacan por su asombrosa inteligencia, los fuertes lazos maternos y sus hábitos únicos para sobrevivir y contribuir al equilibrio ecológico en frágiles entornos selváticos.
El Día Internacional del Orangután se celebra cada 19 de agosto. Esta efeméride busca no solo reconocer la importancia biológica de estos animales, sino también alertar sobre la dramática situación de sus poblaciones en estado salvaje.
Habitantes de los bosques de Borneo y Sumatra, estos animales enfrentan peligros crecientes debido a la destrucción de su entorno y al tráfico ilegal, factores que los llevaron al borde de la extinción.
La fecha invita a difundir datos clave sobre la vida, ecología y amenazas hacia los orangutanes, con el objetivo de promover la conservación de sus hábitats y la adopción de prácticas responsables.
Día Internacional del Orangután
El Día Mundial del orangután 2025, o el llamado “jardinero del bosque tropical” en malayo; es el mayor mamífero y el único gran simio que vive en el tejado de las selvas tropicales. Este animal, con el que compartimos el 96,4 % de los genes, puede extinguirse en apenas tres décadas si no se toman las medidas que garanticen su protección.
Los orangutanes son criaturas muy inteligentes, que viven en bosques tropicales de Borneo y Sumatra y dedican la mitad de su día a recolectar alimentos y comer. Son vegetarianos y frugívoros, de hecho, en su dieta hay 400 clases de frutos, cortezas, flores, hojas y algún insecto.
Son considerados “jardineros” del bosque porque juegan un papel vital en la dispersión de semillas para muchas especies vegetales. La desaparición de estos grandes primates supone un gran riesgo para estos bosques y para ellos mismos ya que a medida que se degradan, dejan a las poblaciones de orangutanes aisladas.
La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) indica que existen tres especies de orangutanes clasificadas “En Peligro Crítico”, ya que quedan 104 700 orangutanes de Borneo, 13 800 de Sumatra y 800 tapanulis que viven en los bosques de Batang Toru, en Indonesia. Estas poblaciones presentan además una gran vulnerabilidad debido a su baja tasa reproductiva y de renovación, pues las hembras solo tienen una cría cada 3 a 5 años.
La deforestación, pricipal amenaza
De los 300 000 orangutanes que habitaban en las selvas del sudeste asiático hace un siglo, hoy apenas sobrevive un tercio, debido a factores como la deforestación, los incendios, los cultivos, la caza furtiva, así como por su venta a zoos y laboratorios para pruebas de experimentación o ilegalmente como mascotas.
Su mayor amenaza es la deforestación por la comercialización de madera, cultivos de soja y aceite de palma, lo que, unido al consumo humano desmedido, hace que los orangutanes que viven y descansan en los árboles se queden sin hogar y sin alimento. Además, causa el 11 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y hace que cada año se pierdan 10 millones de hectáreas de bosque en todo el mundo.
Conservación de los orangutanes
ONG llevan más de 50 años realizando censos para restaurar y proteger las selvas donde viven los orangutanes, a través de la creación de corredores ecológicos que permiten conectar poblaciones aisladas. Por este motivo, hemos apoyado el Reglamento Europeo de Deforestación Importada que busca reducir nuestro impacto como consumidores en las selvas tropicales.
La deforestación genera grandes impactos medioambientales, la tala de árboles provoca que las poblaciones queden aisladas, y en Asia es una gran amenaza para el orangután y otras muchas especies como el rinoceronte, los tigres o los elefantes.
Desde las ONG persegue el comercio ilegal y se fomenta el turismo responsable con las administraciones y comunidades locales, así como la creación de áreas protegidas y centros de rehabilitación y refugios para que los orangutanes incautados y las crías que son huérfanas reciban cuidados que les permitan adaptarse a la vida en libertad.
Además, involucramos a la sociedad para proteger a los últimos orangutanes que viven en libertad, a través de una campaña de recogida de firmas que apoya la conservación de sus hábitats, la reintroducción en zonas protegidas o las leyes que persiguen su caza y comercio ilegal.
El Maipo/ECOticias