(Buenos Aires) El problema de los jubilados, la polémica Ley de Tierras, los bajos salarios y el desfinanciamiento de la educación, la discapacidad y la salud fueron ejes de la Marcha de la Bronca en esta capital.
“Llegamos a esta Plaza de Mayo y nos movilizamos en todo el país para hacer oír una bronca que crece desde abajo”, manifestó la diputada nacional Myriam Bregman, líder del Frente de Izquierda de los Trabajadores Unidad, desde un escenario montado en la Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada.
Desde la tribuna, la congresista llamó a profundizar la movilización desde las calles hasta derrotar las medidas del oficialismo, y pidió unir los reclamos de jubilados, estudiantes, trabajadores y mujeres para que nadie luche de forma aislada.
También condenó el genocidio israelí en Gaza, exigió el cese de la militarización por Estados Unidos en Tierra del Fuego y demandó el fin del férreo bloqueo de Washington contra Cuba.
Miembros de más de 350 organizaciones sociales, sindicales, partidos de izquierda y piqueteros hicieron sentir su puño este sábado en el anochecer a lo largo de la Avenida de Mayo hasta llegar a la emblemática Plaza de Mayo donde se realizó una gran concentración y se leyó el documento de la movilización.
El texto sostiene que la protesta expresa «una bronca profunda, nacida frente a tanta desigualdad, tanto atropello y tanta mentira organizada», y reclama a la Confederación General del Trabajo (CGT) un paro nacional como parte de un plan de lucha. También advierte que el ajuste del presidente Milei es un plan de guerra contra el pueblo trabajador».
Además de Bregman estuvieron otros líderes de la izquierda dura argentina (trotskista), entre estos el diputado nacional Nicolás del Caño, del Partido de los Trabajadores Socialistas.
El documento denuncia el cierre de 30 mil empresas y la destrucción de 300 mil puestos de trabajo, el desfinanciamiento de hospitales y los ataques a la universidad.
Apunta contra los gobernadores, a quienes acusa de mantener «salarios estatales y docentes por debajo de la pobreza», y contra la burocracia de la CGT, que «negoció a espaldas de las y los trabajadores». Reclama la libertad de prisioneros políticos, el desprocesamiento de los luchadores y el no pago de la deuda con el FMI.
Cierra con un petitorio que incluye aumento de salarios y jubilaciones, prohibición de despidos, anulación de la reforma laboral y reapertura de la fábrica de neumáticos FATE, cuyo cierre afectó a cientos de familias.
El nombre de esta movilización «Marcha de la Bronca» tiene su origen en la lucha de los argentinos contra la dictadura del general Juan Carlos Onganía. Fue el nombre de una canción que compuso Miguel Cantilo y popularizó el dúo Pedro y Pablo en 1970.
Se convirtió en un himno de resistencia contra el autoritarismo, la censura y las injusticias de la época. Su letra canalizaba el enojo y el descontento popular («bronca por el que se apropia de la verdad», «bronca porque está prohibido todo»), pero cerraba con un mensaje de transformación y esperanza.
El Maipo/PL




