(Roma) Italia apuesta por incrementar el uso del combustible derivado de residuos, con un poder calorífero similar al del carbón y un potencial de hasta 10 millones de toneladas, destaca hoy un reporte.
Un análisis divulgado en el sitio digital de la publicación especializada StyleEconomy se refiere al empleo del denominado Combustible Sólido Secundario (CSS) con un costo económico y un impacto ambiental mucho menor que los fósiles, pues reduce la producción de Dióxido de Carbono (CO2) hasta en un 70 por ciento.
Lucia Leonessi, directora general de la asociación que representa a las empresas italianas del sector ambiental (Confindustria Cisambiente), destacó la importancia de nuevas regulaciones aprobadas el lunes último por el Consejo de Ministros, que amplian las posibilidades de aprovechamiento de ese recurso.
El nuevo proyecto de ley establece simplificaciones como la exclusión de las empresas con certificación ambiental de la clasificación de industrias insalubres y la actualización del marco regulatorio para la identificación de residuos no peligrosos.
También facilita la clasificación como mercancías de los residuos transportados por mar, tanto en aguas nacionales como internacionales y el uso de combustible sólido secundario, obtenido a partir de residuos no peligrosos, así como una la flexibilidad temporal para el uso del CCS.
A partir de esas regulaciones, se abren mayores posibilidades para la la importación de esos recursos, el procesamiento de residuos textiles y la evaluación del uso de CSS para alimentar las centrales eléctricas de carbón que están cerrando, lo que representa una oportunidad para un mayor crecimiento del país, subrayó Leonessi.
Por su parte Giuseppe Dalena, presidente de la asociación de empresas productoras de CSS (Airec) destacó que “actualmente contamos con el apoyo de dieciséis compañías en el país, con una capacidad anual potencial aproximada de 1,5 millones de toneladas para abastecer a las cementeras italianas y extranjeras”.
En total se producen aproximadamente tres millones de toneladas de CSS en Italia, una cifra que aumenta la capacidad de absorción de las plantas de recuperación de energía nacionales y extranjeras, incluyendo no solo las cementeras, sino también otros centros de producción energética, añadió el experto.
“Gracias a la nueva normativa, estas cifras podrían ascender a 10 millones de toneladas, e incentivar también la construcción de nuevas plantas de producción de energía a partir de CSS, enfatizó Dalena, quien subrayó que la simplificación del uso de CSS en cementeras italianas posibilitará un mayor empleo de ese combustible.
Nicola Zampella, director general de la Federación de Productores de Cemento y Hormigón (Federbeton), aseveró por su parte que con la nueva regulación se podrá “aumentar nuestra cuota de sustitución de combustibles tradicionales, que actualmente ronda el 26 por ciento”.
El Maipo/PL