(Roma) Italia afronta desde hoy el vencimiento de la reducción de 6,1 céntimos de euro por litro aplicada a los impuestos estatales del diésel, en un escenario de elevados precios energéticos que presionan a transportistas, empresas y consumidores.
Establecida por el Gobierno para contener el impacto del encarecimiento de los combustibles, la medida concluye este lunes y será sustituida por el mecanismo de las denominadas accisas móviles, concebido para moderar eventuales nuevas subidas de los precios en los surtidores.
Con respecto a los carburantes, la accisa es un importe que se incorpora al valor de cada litro vendido y que recauda el Estado, de ahí que en la medida que suba o baje, la tarifa que paga el consumidor en la gasolinera también varía.
El fin del descuento implica que, si las restantes condiciones permanecieran sin cambios, el impuesto incorporado al importe del gasóleo aumentaría en esos 6,1 céntimos por litro, con un efecto directo sobre el costo de los desplazamientos y del transporte de mercancías.
Las principales asociaciones nacionales del transporte y de logística solicitaron recientemente al Gobierno una reunión urgente para abordar el encarecimiento del combustible.
Denunciaron que las rebajas aplicadas en las estaciones de servicio no se trasladan en igual medida a las compras de diésel realizadas fuera de la red, que son las más utilizadas por las empresas transportistas.
Entretanto, el Ministerio de Infraestructuras y Transportes mantiene un mecanismo de compensación para las empresas del sector mediante un crédito fiscal destinado a resarcir parte del mayor gasto en gasóleo registrado entre marzo y agosto frente a los precios de febrero.
Para las empresas, el encarecimiento del combustible representa un incremento de los costos logísticos y de distribución que puede trasladarse de manera progresiva a las tarifas de transporte y, por esa vía, a los precios de numerosos bienes y servicios.
Según el Codacons, asociación italiana defensora de los derechos de los derechos de consumidores y usuarios, aunque durante la última semana los precios medios del diésel descendieron 13,3 céntimos por litro en la red ordinaria y 19,1 céntimos en las autopistas, los automovilistas italianos siguen pagando por el combustible un precio muy superior al registrado antes de la crisis energética vinculada al conflicto en Medio Oriente.
El efecto inmediato del término de la rebaja podría verse amortiguado por las iniciativas adoptadas por varias compañías petroleras. Eni, IP, Q8 y otros operadores establecieron durante octubre mecanismos de contención o límites máximos para los montos de los carburantes.
Organizaciones de consumidores reclaman que esos mecanismos se mantengan durante los próximos meses ante la persistencia de las tensiones internacionales sobre los mercados energéticos.
El Maipo/PL



