La Segunda División Profesional del fútbol chileno atraviesa nuevamente un escenario de alta incertidumbre tras una investigación periodística que puso en entredicho la continuidad de Deportes Melipilla en el profesionalismo. Los antecedentes, revelados por el periodista deportivo Juan Cristóbal Guarello, apuntan a presuntas irregularidades administrativas que podrían derivar en sanciones severas, incluso una eventual desafiliación del club metropolitano.
De acuerdo con la información dada a conocer, Melipilla habría presentado documentos inconsistentes para respaldar el finiquito del mediocampista argentino Hernán Albano Bencica. Entre los antecedentes cuestionados figuran liquidaciones que no se ajustarían a la realidad y la inclusión de un supuesto adelanto de dinero —cercano al millón de pesos— que, según la investigación, nunca habría sido efectivamente entregado al jugador.
Este caso se suma a un historial complejo del denominado “Potro Solitario”, que durante la temporada 2025 ya había sido duramente sancionado con el descuento de 36 puntos por diversas faltas administrativas, entre ellas el incumplimiento en la restitución de garantías de pago por subrogación a los futbolistas. Pese a finalizar el campeonato con un puntaje negativo de -18 unidades, el club logró mantenerse en la categoría debido a la reconfiguración de la tabla: Barnechea fue ubicado en el último lugar por no competir y San Antonio Unido terminó penúltimo tras sufrir un castigo de 52 puntos por el no pago de remuneraciones.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, el problema del finiquito de Bencica se enmarca en un escenario más amplio. Existen otros jugadores del plantel que aún no han firmado sus respectivos términos de contrato y, además, persiste una deuda significativa con el defensor argentino Matías Rodríguez, quien recientemente anunció su retiro del fútbol profesional. La acumulación de estas situaciones refuerza la posibilidad de que la ANFP evalúe medidas extremas contra Melipilla.
De concretarse una desafiliación, el principal beneficiado sería San Antonio Unido, que podría evitar el descenso de manera automática y mantenerse en la Segunda División Profesional. No obstante, el panorama para el elenco sanantonino sigue siendo incierto: actualmente el club se encuentra en receso total, al igual que Barnechea, por lo que una eventual permanencia implicaría rearmarse prácticamente desde cero.
En este contexto, este jueves 8 está agendada una reunión clave entre representantes de la Segunda División Profesional y el presidente de la ANFP, Pablo Milad, instancia que podría comenzar a delinear el futuro inmediato de la categoría. Pese a ello, el ambiente previo es de cautela y pesimismo, con un calendario marcado por definiciones que podrían reordenar profundamente el fútbol profesional chileno de cara a la temporada 2026.
El Maipo



