(Buenos Aires) Casi la mitad de los estudiantes argentinos tiene hoy niveles medios y altos de estrés e incertidumbre en relación con su futuro profesional, detectó un estudio de la firma educativa y editorial Santillana.
El análisis realizado de conjunto con la Confederación Interamericana de Educación Católica revela que aun cuando ocho de cada 10 alumnos confían en su porvenir profesional, casi el 50 por ciento convive con incertidumbre de cara a su inserción en el mercado laboral.
La salud mental se posiciona como la principal preocupación compartida entre alumnos y familias, advierte la investigación “Reflejos de una generación”.
El informe señala que la realidad emocional de los jóvenes argentinos atraviesa una profunda dualidad, una contradicción entre la visión esperanzadora y el estrés cotidiano.
Los investigadores evalúan que los estudiantes experimentan lo que los expertos denominan “resiliencia emocional fragmentada”. Si bien el 48,3 por ciento afirma sentirse feliz, esta emoción convive con una intensidad similar con el cansancio (45%) y el estrés (39,2%).
Un estudio complementario, “Radiografía de la familia argentina», indica que el bienestar de los jóvenes no puede entenderse sin su entorno familiar, y hoy Argentina padece los niveles más altos de estrés parental de toda América Latina.
Casi la mitad de las familias (49,6 por ciento) reporta niveles altos o muy altos de estrés, motivados por factores laborales (69 por ciento) y económicos (64,8 por ciento).
Además, el uso de pantallas y la tecnología suma un factor más de presión adicional, incrementando el estrés familiar en 27 y 28 por ciento, respectivamente.
Esta situación –alertaron los especialistas- impacta directamente en los jóvenes: el 48,5 por ciento de las familias indicó que su hijo recibe tratamiento psicológico o podría necesitarlo.
Ante esa circunstancia, los padres están solicitando a los colegios que prioricen los aspectos socioemocionales por encima de lo estrictamente académico.
El Maipo/PL




