El Ministerio de Cultura y Turismo turco anunció el descubrimiento en Hattusa de una tablilla de 3.200 años que forma parte del Tratado de Kadesh, firmado entre Egipto y el Imperio hitita
Ankara. Arqueólogos identificaron en Hattusa, la antigua capital del reino hitita, un nuevo fragmento del Tratado de Kadesh, considerado el acuerdo de paz escrito más antiguo cuyo texto se conserva. El hallazgo fue anunciado por el ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, el pasado 21 de septiembre, coincidiendo con el Día Internacional de la Paz.
“Hemos descubierto un rastro de paz de hace miles de años en las tierras de Anatolia”, escribió Ersoy en su cuenta de X.
Una tablilla de arcilla en acadio
La pieza es un trozo de tablilla de barro con escritura cuneiforme en lengua acadia, el idioma de la diplomacia internacional de la época. Fue desenterrada en el yacimiento de Hattusa, en la provincia de Çorum, a unos 150 kilómetros al este de Ankara. Según se informó, los arqueólogos la estudiaron durante un tiempo antes de hacer público el hallazgo, y los análisis científicos determinaron que pertenece a una de las versiones en acadio del tratado.
Cláusulas sobre personas fugitivas
Lo más llamativo del fragmento es su contenido: recoge las cláusulas que regulaban la situación de quienes huían de un país a otro. Las líneas conservadas mencionan la devolución de las personas que escapaban de Egipto al territorio hitita, o viceversa, junto con fórmulas que establecen que sus casas no debían ser demolidas.
Ersoy subrayó que esta parte del texto, referida a los refugiados, constituye “un poderoso mensaje de hace miles de años de que no se debe expulsar” a la población civil en una guerra.
De la batalla al pacto
El tratado, fechado hacia 1259 a.C., fue firmado por el faraón Ramsés II y el rey hitita Hattusili III. Puso fin a la prolongada pugna entre ambos imperios por el control del este del Mediterráneo, en particular de las tierras de la actual Siria, y estableció relaciones pacíficas, así como el compromiso de ayuda militar mutua en caso de agresión de terceros.
El conflicto había alcanzado su punto álgido hacia 1274 a.C., cuando el ejército egipcio de Ramsés II y las tropas del rey hitita Muwatalli II se enfrentaron cerca de Kadesh, una de las batallas más célebres del mundo antiguo, que no dejó un vencedor claro. Unos 15 años después, con Hattusili III, sucesor de Muwatalli II, se selló la paz.
Originales en plata, copias en piedra y arcilla
Se sabe que los originales diplomáticos se redactaron sobre tabletas de plata, que no han llegado hasta hoy. El texto sobrevivió gracias a dos tradiciones: la egipcia, grabada en jeroglíficos en las paredes del templo de Karnak, y la hitita, en copias de arcilla en acadio halladas en los archivos de Hattusa.
Los primeros fragmentos cuneiformes aparecieron allí en las excavaciones realizadas entre 1906 y 1912. Hoy se reparten entre varias colecciones, como los Museos Arqueológicos de Estambul, el Museo de las Civilizaciones de Anatolia en Ankara, el Vorderasiatisches Museum de Berlín y el Museo del Ermitage de San Petersburgo. Una copia del tratado se exhibe además en la sede central de Naciones Unidas en Nueva York, como símbolo histórico de la diplomacia internacional.
El Maipo




